Martes 17 de Mayo de 2011
Soy uruguayo pero desde los doce años hasta hace un año y medio viví en Argentina, así que me siento más argentino que uruguayo. Por cosas de la vida y de internet conocí a quien desde el 6 de mayo pasado es mi esposa. Brasileña ella y con preconcepto por todo lo que es Argentina, ya que donde vivimos (a pocos kilómetros de Camboriú) vienen muchos argentinos y la imagen que dejan es deprimente. Yo le dije que era porque no conocía bien a los argentinos, así que en nuestra luna de miel nos fuimos en auto a Argentina, donde los peajes para argentinos costaban 2,70 pesos y para extranjeros 5; en las ruinas de San Ignacio la entrada para argentinos cuesta 30 pesos y para extranjeros 50. ¿De esa forma quieren fomentar el turismo? Y no hablemos del trato en los hoteles, ni la policía o Gendarmería que cada 10 kilómetros nos paraban para pedirnos documentos y algo más. Mi esposa me decía, "ahora entiendo por qué los argentinos cuando van a Brasil quedan encantados por el trato". Podríamos aprender un poco de las cosas buenas.
Roberto D. Avallone Sánchez