Lunes 18 de Mayo de 2009
Sobre el comentario de Pablo Díaz de Brito de ayer sobre la integración en Italia y la visión más amplia de la violencia política, quiero decir que el mismo no contempla varias cosas en su comparación con la Argentina. Es que en nuestro país se trata de un problema jurídico, por haber sucedido una masacre con tortura sistemática de miles de personas que no emprendían acciones militares, terroristas o guerrilleras. La tortura se empleó como método de terror contra toda la población y específicamente contra cualquier movimiento o grupo social, sindical o de izquierda en su mayoría no-político-militares, incluso contra allegados o conocidos de los mismos, y el asesinato, ídem. Con respecto a quienes sí eran guerrilleros, tampoco se admite la tortura ni la ejecución fuera del campo de batalla sin juicio previo. Es un problema jurídico, si uno tiene un sistema jurídico. Y no tenerlo en cuenta sería condonar la persecución ideológica, la tortura, el asesinato o incluso en última instancia la violencia sistemática y las guerras. Por lo demás, que se cuenten todas las historias y se actúe jurídicamente en todos los sentidos.
Hernán Arcocha,
herniarc@gmail.com