Miércoles 05 de Mayo de 2010
Diariamente nos enteramos de hechos de violencia protagonizados por adolescentes, muchos de ellos asociados a la ingesta de alcohol y/u otras drogas. Estos temas fueron muy bien desarrollados en su edición del domingo por el doctor Tabares y el señor Felcaro. Estoy de acuerdo en que el responsable de que esto suceda es el adulto (familia, Estado, sociedad) por acción u omisión. También reconozco que estas instituciones están en crisis y a veces no pueden hacerse cargo. Tabares aclara que sólo vamos a detenerlos si creamos "espacios para que los adolescentes puedan hablar de sus problemas y resolver los conflictos". Hace quince días, el Club de Leones de Rosario Luis Pasteur llevó a cabo el segundo taller de "Destrezas para la adolescencia", (el primero se dictó el año pasado) que desarrolla un programa de orden mundial, para preparar docentes con la finalidad de crear ese ámbito en la escuela. Los maestros pueden implementarlo en una hora semanal y allí el adolescente encuentra un lugar propio. Se trata de fortalecer los sentimientos de autoestima del niño y mejorar las relaciones con el otro. De esta forma creamos un espacio de pertenencia sano, en contraposición al que, como dice Felcaro, se funda "en oposición al mundo adulto para lograr la independencia". Hace tres años, sólo yo desarrollaba este programa en Rosario, ahora ya somos cincuenta en la ciudad y aledaños, con la perspectiva de ser cada vez más. Contamos con el apoyo del distrito múltiple (Argentina) y de la Fundación Internacional. Este tipo de encuentros o similares deberían dictarse en todas las escuelas. Si los maestros dedicaran una hora semanal de su agenda escolar, sería suficiente. No es la solución mágica, pero creo en la urgencia de ocuparnos de todo lo que podamos para tratar de salvar a nuestra juventud. Ellos son el futuro, protejámoslos.
Perla Cabales, DNI 3.789.531