Edición Impresa

Violada y encarcelada: la pesadilla de una joven noruega en Dubai

La muchacha de 24 años fue sometida por un colega de trabajo luego de una fiesta. La policía la metió presa y le abrió una causa. Ayer recibió el "perdón" del emir y podrá dejar el país. La habían condenado por "indecente" y tener "sexo extramatrimonial".  

Martes 23 de Julio de 2013

En un caso que evidencia con dramatismo los abismos culturales y éticos que separan al mundo árabe-islámico de Occidente, una joven noruega, Marte Dalelv, recuperó su libertad luego de estar detenida en Dubai y ser condenada a 16 meses de prisión. Dalelv fue condenada en el emirato del Golfo Pérsico bajo los cargos de "conducta indecente" y mantener relaciones sexuales por fuera del matrimonio. Marte fue violada por un compañero de trabajo al regresar de una fiesta, en marzo pasado. Al denunciar el crimen ante la policía local, fue inmediatamente detenida e imputada de los "delitos" mencionados. Ahora que un perdón del emir de Dubai —luego de una fuerte presión internacional de Noruega— le devolvió la libertad, Marte se muestra aliviada y espera dejar pronto el país árabe. La joven trabajaba como diseñadora de interiores en el vecino Qatar. En cuanto a su violador, un ciudadano sudanés, está libre pero imputado de "beber alcohol" y de "mantener relaciones fuera del matrimonio", pero no así de violación. Es que en el sistema legal árabe-islámico, la denuncia de Marte fue vista desde el primer momento como una prueba contra ella y no tanto contra su violador. Esto es algo común en todo el mundo islámico y casos como el de la joven noruega, pero sin su "final feliz", son moneda corriente para las mujeres árabes, afganas, paquistaníes y africanas.

Ayer, las autoridades de Dubai obedecieron una orden del monarca absoluto del pequeño emirato y suspendieron la sentencia de 16 meses de prisión contra Marte por mantener relaciones sexuales extramaritales y por conducta "indecente" (este último cargo se lo impusieron por haber bedido alcohol durante la fiesta previa a la violación). Junto con el "perdón real" se le informó que podía dejar el país.

"Contenta". "Estoy muy, muy contenta", declaró ayer Marte Dalelv, refugiada en un club noruego en Dubai. La sentencia de un tribunal religioso contra Dalelv, de 24 años, provocó indignación al conocerse la semana pasada en Occidente y puso de manifiesto el hondo conflicto que existe entre la imagen del emirato de Dubai, ultramoderno, rico y amigable con Occidente y su código legal rígidamamente slámico (la "Shariah", que es un conjunto de normas civiles y penales de la Edad Media). Tras la sentencia, Dalelv había recurrido la sentencia y esperaba que el fallo fuera revisado en septiembre. Mientras, se encontraba alojada en una iglesia noruega en Dubai. Luego de la violación estuvo detenida cuatro días en una comisaría.

La decisión de Marte de divulgar su identidad después de la sentencia y de dar una serie de entrevistas presionó a las autoridades de Dubai y empañó la reputación de esta ciudad-Estado como centro cosmopolita y tolerante, lo cual podría afectar su campaña para ser sede de la Expo Mundial de 2020.

"Me devolvieron mi pasaporte y me perdonaron" destacó Dalelv, quien trabajaba en una firma de diseño de interiores de Qatar y fue a Dubai para una reunión de trabajo cuando resultó violada luego de participar de una fiesta con sus colegas de trabajo. Las autoridades de Dubai no dieron más informaciones, ni explicaron si el perdón tenía que ver con la tradición de "clemencia" durante el mes sagrado de Ramadán.

Tampoco estaba claro si las autoridades mantendrán una sentencia de 13 meses de prisión contra el violador de Dalelv, un sudanés de 33 años que fue acusado de "consumir alcohol" y "de tener relaciones sexuales fuera del matrimonio". La violación no aparece como cargo en la acusación. Según algunas fuentes, el violador fue indultado. Aunque se vende licor en los hoteles y restaurantes de Dubai, tomar en lugares públicos puede traer graves consecuencias.

Reacción en Noruega. En Noruega, el canciller Espen Barth Eide dijo en un mensaje por Twitter: "íMarte está en libertad! Gracias a todos los que firmaron para ayudarla".Barth Eide destacó a la agencia de noticias noruega NTB que la atención prestada en los medios internacionales y las medidas diplomáticas de Noruega ayudaron a Dalelv. Noruega también recordó a Emiratos Arabes Unidos (de los que Dubai forma parte) sus obligaciones bajo los acuerdos suscriptos en las Naciones Unidas de investigar las denuncias de violencia contra las mujeres. "Emiratos Arabes y Dubai son una sociedad que cambia rápidamente. Su decisión no sólo afecta a Marte Dalelv, que ahora puede viajar a su país si lo desea, sino que es un llamada de atención sobre la situación legal en muchos otros países", indicó el canciller Barth Eide.

El primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, escribió en Twitter: "Me alegra que Marte haya sido perdonada y que sea una mujer libre nuevamente".Dalelv afirmó que planeaba dejar Emiratos Arabes pronto, pero "primero tengo que agradecer a mucha gente especial", inclusive grupos locales que le dieron su respaldo. Por ahora se hospeda en un club de la colectividad noruega.

En una entrevista la semana pasada, recordó que luego de la violación huyó al vestíbulo del hotel donde ocurrió el delito, y allí pidió que llamaran a la policía. El personal del hotel le preguntó si estaba segura de involucrar a la policía. "Por supuesto que deseo llamar a la policía", replicó. Pero la respuesta no fue la esperada: estuvo presa cuatro días totalmente aislada, antes de poder llamar a su familia en Noruega. Y luego fue enviada a juicio por "indecente".

Antecedente. El de Marte Dalelv no es un caso aislado. En 2008, la australiana Alicia Gali pasó ocho meses en una cárcel de Fuyaira, también en los Emiratos Árabes Unidos, acusada de haber mantenido relaciones fuera del matrimonio. Gali denunció a la policía haber sido drogada y violada por tres compañeros de trabajo. La joven australiana trabajaba en un salón de belleza de un hotel. Una noche salió con algunos compañeros de trabajo. A la mañana siguiente, cuando se despertó, aseguró estar "desnuda, con costillas rotas y numerosos moratones". Cuando fue a denunciarlo, la australiana no sabía que la ley local establece que una denuncia de violación sin pruebas equivale al delito de mantener relaciones extra matrimoniales. Los acusados testificaron que las relaciones fueron consentidas, ya que no existían pruebas de violación. Gali fue encarcelada durante ocho meses. Fue puesta en libertad en marzo de 2009.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS