Vinos y ejercicios físicos
Hace unas semanas se conoció un informe publicado por un grupo de científicos pertenecientes a la Universidad de Alberta (Canadá), según el cual el vino, bebido con moderación y regularidad, puede reemplazar a los ejercicios físicos realizados en los gimnasios y en las caminatas.

Martes 01 de Abril de 2014

Hace unas semanas se conoció un informe publicado por un grupo de científicos pertenecientes a la Universidad de Alberta (Canadá), según el cual el vino, bebido con moderación y regularidad, puede reemplazar a los ejercicios físicos realizados en los gimnasios y en las caminatas. Según ese informe, las uvas, nueces y maníes contienen resveratrol, una sustancia antioxidante que favorece el funcionamiento del corazón, así como el fortalecimiento de los músculos y huesos. Desde que el recordado doctor René Favaloro recomendó la ingesta diaria de un vaso de vino tinto en las comidas, como una forma de mantener en buena condición el sistema cardiovascular, muchos cambiaron el "savignon blanc" por el "malbec"; y los que tomaban cerveza o gaseosas con los almuerzos y cenas comenzaron a hacerle los honores a un buen varietal de uvas tintas; claro que a algunos se les fue la mano, o mejor dicho las copas, pero esa es otra cuestión. Los investigadores de Alberta por ahora han hecho experimentos alentadores con roedores. Como no podía ser de otra manera, la noticia originó variados comentarios, algunos irónicos. Por mi parte, confío en que el resveratrol, que no es una novedad en la farmacología ya que se lo conoce desde el año 1940, en un futuro cercano se constituya en una solución para aquellas personas cuyos ejercicios físicos vigorosos están prohibidos por sus médicos. Pero no sé si para quienes no tienen inconvenientes en realizar normalmente trabajos gimnásticos, beber unos vasos de la noble consecuencia de las uvas realmente puede ser tan eficiente como una adecuada ejercitación física, al punto de poder reemplazarla. Hasta ahora encontré diversos medios que se hicieron eco de la publicación canadiense, pero no hallé (no digo que no exista) una opinión que sobre el particular haya formulado alguna autorizada institución o personalidad científica. En tanto, en los importantes viñedos de San Juan, Mendoza, Cafayate y Chilecito; como en los más modestos de San Luis, Catamarca, Río Negro, Neuquén, Villa Dolores y Colonia Caroya, las vides, hacedoras del milenario milagro del vino, se sienten orgullosas sabiendo que sus uvas blancas, negras y rojas, esas que cuelgan formando racimos en hileras y parrales, poseen resveratrol: un componente natural que está siendo objeto de interesantes estudios para potenciar sus propiedades benéficas, como por ejemplo, mejorar las condiciones de los diabéticos que tienen insuficiencia cardíaca; un aporte que la medicina aguarda expectante.

Edgardo Urraco