Viernes 17 de Diciembre de 2010
Tenemos un territorio capaz de producir alimentos para fácilmente, todos nuestros pobladores, pero así y todo los chicos mueren por desnutrición o por enfermedades agravadas por desnutrición. Regiones ricas con muchos pobres, por acumulación de la riqueza, y regiones pobres donde reinan y lucran los terratenientes y los depredadores del medio ambiente. En Villa Soldati, pobres de toda pobreza que reclaman viviendas ocupan tierras públicas y son repelidos por algunos menos pobres. Quizás alguna vez sepamos con certeza si había operadores políticos movilizando a ambas partes. Tres o cuatro muertos para sumar a Cabezas, Kosteki, Santillán, Lepratti, Fuentealba, Ferreyra y tantos más. El jefe de Gabinete anuncia por los medios que no enviará a la Policía Federal. El Estado abandona la seguridad pública en manos de los particulares. ¿De los matones? A la misma hora, la presidenta de la República acompañada por las titulares de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo celebra gozosa el "Día de los Derechos Humanos", en un país "libre de xenofobia". Los "bolitas", los "paraguas" y los peruanos son hermanos nuestros y, por eso, ¿el maltrato que les dispensamos es un tema interno y no de xenofobia? ¿Y los descendientes de los pueblos originarios? La guerrilla setentista, de la que el gobierno se proclama heredera, aunque por camino erróneo, aspiraba a una sociedad sin pobres ni privilegiados, sin hambre, sin explotación del hombre por el hombre. Enjuiciar a los genocidas es imperativo; pero hay uno superior: hacer un país justo.
Artemio Raúl Ferreyra, DNI. 5.993.605