Vidrio en la comida
El día sábado 3 del corriente, día del empleado público, fuimos a almorzar con un grupo de compañeras de trabajo a un tenedor libre ubicado en avenida Pellegrini entre Paraguay y Corrientes. Cuando para mi sorpresa descubrí en la gelatina que me había servido un pedazo de vidrio...

Lunes 20 de Diciembre de 2010

El día sábado 3 del corriente, día del empleado público, fuimos a almorzar con un grupo de compañeras de trabajo a un tenedor libre ubicado en avenida Pellegrini entre Paraguay y Corrientes. Cuando para mi sorpresa descubrí en la gelatina que me había servido un pedazo de vidrio, otra compañera encontró el mismo elemento en el dulce de leche, y otra, un tornillo en el helado. También un nene de una mesa vecina tenía vidrio en su postre. Este incidente opacó lo que podría haber sido un lindo festejo, porque tal situación, como es de imaginarse, no resulta para nada agradable. Las empleadas trataron de tranquilizarme exceptuándome del pago de la cuenta. Pero esta carta tiene como finalidad que la gente conozca estos hechos y que sean muy cautos a la hora de elegir a dónde ir a comer. Además después de este hecho me enteré por otros amigos que han visto en dicho lugar cucarachas voladoras caer de los techos. Lamentablemente, por las molestias que esto hubiera implicado no fuimos a hacer la denuncia policial. Ahora yo me pregunto, y a quien le calce el sombrero que se lo ponga, ¿se encarga Bromatología de controlar estos negocios? ¿Qué están esperando, que ocurra algún episodio más grave? ¿Tal vez que alguien se muera? ¿Podemos salir a comer tranquilos los rosarinos y los turistas que vienen a visitar nuestra querida y tan linda ciudad? ¿Esto no forma también parte de la inseguridad en que vivimos? ¿No son estos actos negligentes que atentan contra la integridad humana dignos de alguna sanción?


DNI. 11.309.203