Lunes 25 de Enero de 2010
Esta es la historia de tres amigos que salieron de vacaciones viajando por la ruta 41 porque así evitarían pasar por Buenos Aires. Tuvieron prudencia, eran chicos de acá, de Villa Gobernador Gálvez, hijos de todos, empezaban a volar, la ilusión de ese viaje y la eterna sonrisa en sus caritas es algo de todo lo que nos dejaron. Pero la pena de mi amiga, la mamá de Santi, no tiene remedio, no se puede emparchar, como hizo el gobierno bonaerense con ese pozo. Ella no entiende cómo el cielo le abrió prematuramente las puertas a su angelito. Santiago era chef, me cuesta decir "era", y aunque no ejercía en ese momento, sí lo hacía en casa de todos sus amigos, y convocaba, unía, era un gran anfitrión y amaba a su madre por sobre todas las cosas, también a su padre del corazón y a su hermano Fede. Les hizo caso en todo, iba con su cinturón, a tan solo 86km/hora, con solo un café con leche en el estómago, era "casi de día", ese "casi", le impidió ver un pozo que ya tenía muchas víctimas fatales. El pozo era una trampa mortal. El partió el sábado 15 de agosto de 2009, el martes 18 ya habían tapado el pozo y con él trataron de tapar todo lo que ese error humano se llevó. Trataron de callar llantos de madres como mi amiga. Como la mamá de Iván, que luego de tres días de coma, decidió irse detrás de Santiago. Nos queda Emanuel, único sobreviviente de esa tragedia, que aún no puede reponerse con su corta edad. Mi amiga me dijo que ya nunca será feliz. El que la conoce sabe que ella era un cascabel, una mujer llena de luz, que vivía por el amor a sus hijos, la vida entera de ella pasaba por sus dos amores. Al escucharla la comprendí, porque nada le va a devolver a su San. Pero yo no me resigno. ¿Cuántos pozos más hay en la Argentina? ¿Cuantos Santiagos e Iván seguiremos perdiendo porque hay funcionarios que no cumplen con su deber? Para Claudia Migliozzi, mamá de Santi, una amiga a la que le arrancaron medio corazón. Fuerza y que dios te bendiga!
Mirta Guraya, DNI 16.815.589
mirtagura@hotmail.com