Estudiantes golpeó primero y logró imponerse anoche a San Lorenzo por 2-1 en La
Plata. Por una conquista de Cristian Cellay y un autogol de Jonathan Santana el equipo de Leonardo
Astrada ganó el parcial y sacó una diferencia que fue clave. A los azulgranas les resultó
insuficiente el descuento que consiguió Bergessio, a nueve minutos del desenlace.
Fue Estudiantes entonces el que se quedó con los tres
puntos que precisaba para revitalizarse. En cambio, San Lorenzo pegó otro tropezón en cuanto a
números y para peor lamentó la rotura de ligamentos de rodilla que padeció Pablo Barrientos, nada
menos que una de las principales figuras del plantel.
La primera etapa mostró paridad entre los dirigidos por
Astrada y Russo. Ambos conjuntos tuvieron problemas a la hora de manejar el balón priorizando ganar
la mitad de la cancha en base de una presión incesante sobre el rival.
Sin llegadas que generen demasiado peligro, el balance de
los primeros minutos mostró a un San Lorenzo algo mejor plantado que el platense.
Esa leve diferencia mostrada por el equipo de Boedo se
cimentó en las apariciones de Barrientos y Santiago Solari, y justamente fue el Pitu quien tuvo
chances de abrir el marcador.
A los 4, el Pitu remató cruzado a media altura haciendo
esforzar a Andújar para evitar la caída de su valla. Luego, a los 16, Barrientos dispuso de otra
chance, pero otra vez se encontró con la humanidad del arquero Pincha.
Nada trascendente ocurrió, hasta que a los 34 Sánchez
Prette arremetió por el sector izquierdo y envió un preciso centro que Cellay consiguió
materializar abriendo el marcador y otorgando el triunfo a los de Astrada.
A los 40, y nuevamente desde el sector izquierdo, Leandro
Benitez envió un centro que Santana, en su afán por rechazar y ante la arremetida de Mauro Boselli,
incrustó en su propio arco.
Una diferencia demasiado abultada para lo hecho por el
platense. Ya en el segundo período San Lorenzo comenzó mejor, decidido a buscar el descuento, y a
los 15 Bergessio se encontró con una chance clara que no pudo aprovechar desviando el remate,
aunque a la postre lograría anotar.
Cuando los dirigidos por el Jefe parecían manejar los
tiempos del juego y la pelota por la destacada tarea de Sánchez Prette llegó un nuevo error de
Andújar. Tras un centro de Torres desde la derecha no pudo contener el esférico y Bergessio
trasformó la ocasión en gol.
Desde entonces los de Astrada, urgidos por la necesidad de
conseguir el primer triunfo del torneo, se replegaron otorgando el manejo del balón a los de Russo
buscando una chance de contraataque que nunca llegó.
Igual a Estudiantes le alcanzó con haber pegado primero para quedarse con
los tres puntos. l