Jueves 26 de Febrero de 2009
Victoria.— La Municipalidad de esta ciudad despidió ya a 60 empleados jornalizados y generó la reacción del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (Soemver), que se declaró en estado de alerta y prepara una serie de actos de protesta a partir de este fin de semana.
Los excluidos son la categoría más baja del escalafón destinada generalmente a la obra pública, y aunque cobran por quincena y su vigencia laboral es precaria, muchos de ellos hacía varios años que prestaban servicios para la comuna. "Ahora esta gente no tiene qué comer y no sabe cómo va a hacer para mandar a sus hijos a la escuela", expresó el secretario gremial de Soemver, Horacio Zapata, en el marco de una asamblea realizada ayer por la mañana.
En la reunión, celebrada en el hall de ingreso al municipio, se leyó en primer lugar una carta remitida por el intendente César Garcilazo antes de partir hacia Paraná, en la que respondió a los pedidos del sindicato. La misiva no conformó a los dirigentes ni a los afiliados, quienes la calificaron de "muy light" y que más que una respuesta era "una expresión de deseo".
En consecuencia, se resolvió continuar con las asambleas (mañana al mediodía será la próxima). Según adelantó Zapata, el encuentro contará con al menos 300 trabajadores comunales de localidades vecinas de Entre Ríos, quienes viajarán exclusivamente para reforzar el reclamo. También se establecieron otras asambleas para el miércoles próximo en el municipio, donde simultáneamente se celebrará el inicio de las sesiones ordinarias del Concejo y cuya apertura estará a cargo de Garcilazo, quien además deberá rendir cuentas sobre su gestión del año pasado.
En la reunión de mañana se determinará qué medidas se desarrollarán en adelante, aunque ya se presentaron algunas alternativas como la de trasladar la protesta hacia el circuito de corsos, y que los municipales y sus familias se integren al desfile con una multitudinaria murga durante las dos noches restantes de la fiesta mayor. Cabe aclarar que la edición del sábado pasado que se suspendió por inclemencias climáticas se trasladó para mañana, junto con la elección de la reina departamental del carnaval. Este sábado será la última noche, con la coronación de la soberana provincial.
Otra de las medidas propuestas fue la instalación de una olla popular en la plaza. También se postuló la posibilidad de trasladarse a las inmediaciones de la cabecera del puente, sin cortar la ruta, pero demorando apenas el tránsito para repartir a los conductores panfletos sobre la situación que atraviesa el sector.
Otros reclamos. "Vamos a seguir con esta protesta hasta que se reincorpore hasta el último de los echados. La carta del intendente es una expresión de deseo y nosotros queremos hechos concretos", expresó Zapata, quien confía en que el Ejecutivo ceda antes de que la situación se tense aún más y pase a mayores.
El dirigente aclaró que el gremio en este caso no sólo reclama por los despidos, sino que exige una urgente regularización de la deuda en concepto de aportes patronales que la comuna mantiene desde hace al menos cinco años con la Caja de Jubilaciones y Pensiones Municipal, la cual asciende actualmente a unos 5 millones de pesos.
Por otra parte, el sindicato se opone rotundamente a la conformación de cooperativas de trabajadores alentada desde la Secretaría de Gobierno y Hacienda comunal para dar respuestas a la obra pública. "Les van a terminan pagando 300 pesos por mes. Ya sabemos cómo termina esta historia", dijo el sindicalista.
Finalmente, Soemver espera que el Ejecutivo cumpla su compromiso de llamar en abril a paritarias para discutir el convenio colectivo de trabajo. "Si no hay respuestas, vamos a seguir luchando", advirtió Zapata.