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Viajes suspendidos y demoras en la Terminal

Algunos viajes desde Rosario a Buenos Aires debieron ser reprogramados. Un viaje tuvo un retraso de casi 12 horas.

Miércoles 05 de Febrero de 2014

"Desde el ómnibus, el campo parece una pileta". La frase brotaba casi a coro de las bocas de un chofer y de una pasajera que durante la tarde de ayer se preparaban para una travesía de regreso hacia Buenos Aires, con horario de llegada imprevisible, tras el temporal que se precipitó sobre la región los últimos días.

Desvíos, demoras, horarios suspendidos y bruscas interrupciones de los trayectos a raíz del aumento del caudal de agua sobre el pavimento fueron las características comunes de casi todos los servicios que, partiendo desde la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno hacia el sudeste provincial utilizan la autopista a Buenos Aires y algunos tramos de las rutas provinciales 21 y 18.

Con precaución. El personal de boletería de las empresas Andesmar indicó ayer que los servicios que transitan por la autopista desde y hacia Rosario salían "normalmente" de Rosario, pero debían recorrer algunos tramos con mucha precaución, lo que generaba demoras.

"En algunos tramos se avanza a paso de hombre, pero se avanza", manifestó a este diario Verónica, boletera de la empresa El Rosarino, que presta servicios entre Retiro y Rosario. "Durante la madrugada (de ayer) debimos suspender cuatro servicios a un promedio de 20 pasajeros por coche, y los que salieron después debieron utilizar caminos alternativos", agregó la trabajadora.

No obstante, la empresa tomó el debido recaudo de advertir a todos los pasajeros respecto de la situación y de los problemas existentes a fin de evitar reclamos posteriores. Y no es para menos: "Uno de los servicios tuvo retraso de casi 12 horas", contó la misma empleada a este diario.

Diego, responsable general de la boletería que comparten las empresas General Urquiza, Sierras de Córdoba y Empresa Argentina con numerosos servicios que concluyen en la porteña estación Retiro, definió a la situación imperante desde la madrugada de ayer como "de tránsito lento", y completó señalando que las dificultades se registraban "tanto de ida como de vuelta".

"Desde la madrugada se implementó una ruta alternativa que, por supuesto, generó demoras, ya que tuvimos que mandar los coches por la ruta provincial 14 hasta Bigand para que tomaran hacia Pergamino por la ruta nacional 178 y desde allí por la ruta nacional 8 hasta ingresar a la autopista a Capital a la altura de la ciudad de Campana", señaló.

Tránsito asistido. Otra empresa nacional que transporta pasajeros a Buenos Aires, Chevallier, también se sumó durante la madrugada de ayer a las que suspendieron sus servicios por el inseguro panorama que ofrecían las rutas de la zona. "Después, muchos de nuestros coches pasaron desde y hacia la Capital con tránsito asistido con móviles y personal de Gendarmería Nacional, porque en algún momento el tránsito por la autopista y por las rutas provinciales tanto 21 como 18 debió ser interrumpido a raíz de la peligrosa crecida del arroyo Pavón", contaron. Ante las versiones de que ese curso podía afectar al puente que lo cruza (ver apoyo), La Capital buscó infructuosamente el testimonio de los responsables de la empresa "A", que une Rosario y San Nicolás, pero la boletería permanecía cerrada.

Pese a los problemas con el agua en las rutas y en localidades cercanas, muchos pasajeros tomaron la experiencia con filosofía. Una viajera recién llegada de Buenos Aires, por ejemplo, aseguró que su viaje se había desarrollado normalmente. Pero fue justamente un chofer de la Chevallier, Juan Cardozo, quien expresó su preocupación por el desborde y la fuerza que mostraba el agua del arroyo Pavón.

Puente

Durante la jornada de ayer corrió insistentemente la versión de que la crecida del arroyo Pavón podría poner en peligro el puente que lo cruza sobre la ruta 21, aunque esto no pudo ser verificado.

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