Viernes 13 de Febrero de 2009
Un cura duro de roer. Según informaciones que nos llegan de la colonia Humboldt, parte del vecindario se encuentra muy enojado con el cura párroco de esa localidad. El caso es que a Enrique Moëller, el sacerdote en cuestión, se lo acusa de predicar el antagonismo de razas por haber dicho que él dice dos misas el domingo, una simple y otra cantada, la primera para los argentinos y la segunda para los alemanes, además de haber abierto una escuela particular y cobrar por dar enseñanza en ella. Se asegura también que dicho cura exige que los niños sean enviados a su escuela o a la de las monjas, so pena de negarles los sagrados sacramentos. (1908)
Improperios en los púlpitos de la campaña. Una vez más llamamos la atención respecto a las fogosas predicaciones en las localidades de la campaña de esta provincia y también de la de Córdoba, que lejos de contribuir a la educación moral del pueblo lleva a la discordia en el seno de las familias, despertando odios y rencores. Tenemos varias cartas ante nuestra vista donde se asegura que algunos curas párrocos, aprovechando el tiempo cuaresmal, se desatan en improperios desde el púlpito contra las autoridades, contra los centros sociales y contra determinadas personas de tendencias liberales más o menos acentuadas. Es hora ya que los prelados diocesanos repriman los desmanes de ciertos curas de aldea que desconocen los respetos que deben al pueblo y a las instituciones que los cobijan. (1908)
Más muchachos molestos. Vecinos de la calle San Luis entre Corrientes y Paraguay nos piden que llamemos la atención de las autoridades respecto a los escándalos que día y noche promueven en ese radio numerosos muchachos. Los transeúntes se ven de continuo molestados, lo que no ocurriría si se apostara un agente en alguna de esas esquinas. (1908)