Viajar con miedo y sin protección
Como pasajera frecuente del servicio de transporte público de pasajeros de larga distancia, con destino Rosario-Tucumán y viceversa, el pasado 3 de enero me embarqué junto a mi esposo en viaje de Tucumán con destino a Rosario...

Jueves 05 de Marzo de 2009

Como pasajera frecuente del servicio de transporte público de pasajeros de larga distancia, con destino Rosario-Tucumán y viceversa, el pasado 3 de enero me embarqué junto a mi esposo en viaje de Tucumán con destino a Rosario en ómnibus de la empresa Flecha Bus. Al arribar a la ciudad de Rosario comprobé que faltaba de mi neceser de mano una importante suma de dinero que me había devuelto un familiar por un préstamo acordado. De inmediato di aviso al responsable de la unidad, quien me comunicó con la policía de Rosario, no permitiendo que nadie bajara del colectivo. Otros pasajeros también notaron el faltante de elementos que viajaban en su poder. Quedó entonces al descubierto que un pasajero había descendido del colectivo, presumiblemente en Rafaela, donde no existe parada oficial ni programada. El chofer manifestó haber hecho una "gauchada" (poniendo en riesgo al resto del pasaje en esta época de tanta inseguridad). Lo cierto es que personalmente radiqué las denuncias pertinentes en la Comisión Nacional de Transporte, como en la seccional 6ª de Policía de Rosario. Formulé el reclamo en la empresa Flecha Bus y ellos manifestaron que la custodia de los efectos personales, llevados por los pasajeros, queda a merced de éstos, por lo cual la empresa no se hacía responsable. En mi opinión está claro que esta empresa de colectivos incumplió los deberes a su cargo, ya que por un lado vendió boletos a un inexistente pasajero, porque quien abandonó el ómnibus presumiblemente en Rafaela no es quien surge de los datos del boleto. Es decir, no verificó ni quién lo expidió ni de quién son los datos. Además el chofer realizó una parada no autorizada para que descendiera una persona, que supuestamente fue quien sustrajo los dineros y demás elementos que les faltaron a varios pasajeros. Entiendo que quien no cumple sus obligaciones, debe asumir las responsabilidades.

María Elena Soaje, DNI. 6.261.286