Viernes 12 de Marzo de 2010
Una pistola calibre 9 milímetros, un revólver 22 largo y un pistolón de dos caños calibre 14 eran las armas que tres personas oriundas de Buenos Aires llevaban escondidas debajo de un asiento del auto en el que llegaban a Rosario por la autopista. Los descubrieron durante un operativo de rutina en el peaje de General Lagos, donde los policías pidieron la documentación personal del conductor y la del vehículo. Como el chofer no pudo justificar la tenencia del auto ni acreditar su identidad, los uniformados requisason el vehículo y hallaron los fierros debajo del asiento trasero.
"Vamos a visitar a unos parientes en Rosario", anunció el conductor de un Honda Civic gris tras cruzar la estación del peaje de la autopista Aramburu y ser interrogado por efectivos de la Patrulla de Caminos apostados en el lugar. En el coche iban dos hombres en las butacas delanteras y una mujer de nacionalidad chilena atrás.
Cuando los policías le pidieron al conductor la documentación personal y la del vehículo, éste sólo pudo exhibir el título del automotor ya que no tenía DNI ni licencia de conductor. "Adujo que se los había olvidado en su casa. La mujer chilena tampoco tenía sus documentos en orden. El único que llevaba credenciales era el acompañante", sostuvo un vocero policial. Ante eso se hizo una requisa minuciosa del Honda y se hallaron las armas.