Jueves 18 de Abril de 2013
He leído y analizado la carta firmada por la señora Francisca Gorla que publicara el pasado 12 de abril, bajo el título "Discriminación en local de comidas", donde hace referencia a un problema que tuvo en un local de comidas rápidas con su hijo discapacitado. Debo indicar que aunque me duele, no me sorprende. Debemos poner la situación del local de Córdoba y San Martín sobre la mesa y analizarla. Carece de sanitarios en planta baja, carece de sanitarios adaptados, carece de una escalera reglamentaria y "sensata". Ese local está permanentemente ocupado por familias con sus niños en el primer piso, siendo el ingreso y la salida a través de una escalera angosta, sin descansos, donde dos personas (una que baja y una que sube) no pueden cruzarse con comodidad. Si apelamos a nuestra memoria, recordaremos el incendio producido hace unos años en el local de "Todo Plast" de San Martín y San Juan. En esa oportunidad no hubo heridos ya que el local estaba vacío al momento del siniestro. ¿Qué sucedería si se produjera un hecho similar en este local de comidas? El 70 u 80 por ciento de los clientes son niños que se ubican en el primer piso. La ostentosa escalera no sirve como vía de escape. Me rehúso a imaginar una situación catastrófica para todos. Esta circunstancia fue denunciada reiteradamente hace ya unos años por Amudafi (Asociación Mutual Familiares y Amigos del Discapacitado e Incapacitado), mediante expedientes, ante la Dirección de Inspección de la Municipalidad de Rosario, tratando de evitar situaciones como la que narra la señora Gorla y eventuales males mayores. Las quejas elevadas fueron cuidadosamente cajoneadas. Es evidente que el ala protectora y cómplice de quien debe proteger a la ciudadanía privilegia el amparo al poder económico, a las reales necesidades de los ciudadanos de esta bendita e inaccesible ciudad.
Mario Oscar Buss
DNI 11.939.019