Vergüenza ajena
La "renuncia del procurador general, Esteban Righi" me trajo a la memoria una entrevista de Fernando Pino Solanas a este funcionario cuando filmaba "La próxima estación" y que hemos visto azorados muchos argentinos, en la que muy suelto admitía desconocer los graves hechos que le relataba el cineasta y nos dejaba la sensación de que nos tomaba de tontos.

Lunes 07 de Mayo de 2012

La "renuncia del procurador general, Esteban Righi" me trajo a la memoria una entrevista de Fernando Pino Solanas a este funcionario cuando filmaba "La próxima estación" y que hemos visto azorados muchos argentinos, en la que muy suelto admitía desconocer los graves hechos que le relataba el cineasta y nos dejaba la sensación de que nos tomaba de tontos. En estos días, en los que repasé el documental de Pino, creció mi indignación por haber tenido durante varios años a semejante personaje manejando los hilos de nuestra Justicia y a la luz de los resultados, entender muchas de las cuestiones que me negaba a admitir como posibles dentro de la estructura administrativa de un país organizado y con los poderes de una democracia funcionando. Siento vergüenza ajena y trato de dilucidar el comportamiento de nuestra dirigencia política que no ha llegado a reaccionar a partir de la mal llamada conferencia de prensa, en la que no había interlocutores, ni periodistas, ni analistas, y el vicepresidente se explayara monopolizando un relato más propio de una novela de ficción que de una declaración sobre los graves hechos que estaban ocurriendo, y todo sigue su curso sin que a nadie le tiemble el pulso. La única explicación que encuentro y supongo, muchos comparten, es la de pases de facturas que nadie pagará. Es "no me provoquen porque prendo el ventilador" y dejamos las cosas así, que es mejor. O el clásico "iremos hasta las últimas consecuencias" que todos sabemos que termina en la traslación de la página de tapa a la oculta y menos visible hasta que no se habla más del asunto y todo sigue igual. Haga, amigo lector, un ejercicio y sume año por año los escándalos que dejaron de serlo, las tapas de los principales medios que sirven ahora para envolver los huevos en la granja, las mentiras, falsas promesas y todo lo que vivimos diariamente aquellos que con un objetivo, como por ejemplo el de la ONG "Tren para Todos" que con más de un millón de adhesiones sigue reclamando el tratamiento parlamentario de un sistema de transporte nuevo, moderno, ágil, seguro, ecológico y económico que como proyecto no rebatido sigue durmiendo en los cajones de nuestros diputados y senadores.

Angel M. Contestí