Vergüenza ajena por Fito
Pasan cosas en nuestra Argentina que no se pueden creer por ser tan dañinas y perniciosas. Concretamente me refiero al desprecio por la bandera argentina en el Día de la Patria, por parte del compositor Fito Páez, que me avergüenza doblemente porque es rosarino y argentino.

Martes 28 de Mayo de 2013

Pasan cosas en nuestra Argentina que no se pueden creer por ser tan dañinas y perniciosas. Concretamente me refiero al desprecio por la bandera argentina en el Día de la Patria, por parte del compositor Fito Páez, que me avergüenza doblemente porque es rosarino y argentino. En su actuación del 25 de mayo, colgó en su cuello la bandera del hermano pueblo venezolano, lo cual no tendría por qué ser grave, pero en realidad lo fue porque no sólo dejó afuera al resto de los hermanos americanos, sino que fundamentalmente, ignoró a la “dueña de casa”, verdadero símbolo de la Gesta de Mayo que derrotó al invasor. ¿O no fue ese el motivo por el cual se convocó a los porteños a conmemorar en la plaza y al resto del país a hacer lo mismo por el televisor? Esta figura de la canción, que arrastra multitudes se equivoca y se equivoca muy feo. En octubre de 2011 cuando dijo “que le daba asco la mitad de Buenos Aires” (un juez se las arregló para decir que eran palabras injuriantes pero no discriminatorias), creí que había sido un exabrupto propio de la euforia política. Una vez que emitió su improperio era tarde, los medios lo habían registrado. Pero lo del 25 de mayo pudo haber sido corregido por los responsables del acto, ya que en este señor prevalece la falta de cordura. Como argentina quiero preguntarle a los jueces si consideran que este hombre verdadero antipatria que agrede y que no le hace bien a nadie, debe seguir estando en la escena del país. La señora presidente acaba de pedir que aprendamos a disentir sin dejar de ser hermanos. Bueno ¿por dónde empezamos? 

Edith Michelotti