Jueves 12 de Julio de 2012
Por qué la Municipalidad de la ciudad de Rosario, mediante sus organismos de control, permite que las empresas constructoras de edificios deterioren aún más el ambiente tan vapuleado en distintos puntos de la ciudad, que se jacta de limpia y ordenada. Las reparticiones de Parques y Paseos, Obras Particulares y Control Ambiental, que generan gastos importantes al erario público, no intervienen ante la depredación de las jóvenes variedades de árboles que dan sombras en los cálidos veranos y se desnudan de sus follajes en invierno; se queman y destruyen árboles con máquinas pesadas y camiones volcadores que depositan sus mercaderías en frágiles veredas. Esas angostas veredas están bastante maltrechas por las empresas de servicios (EPE, Gas, Agua y Teléfonos), que por impericia de la Municipalidad reparan posteriormente improvisados contratistas que por su bajo costo poco pueden hacer para arreglarlas. Así dejan todas las baldosas sueltas y flojas, que deben "gambetear" los imposibilitados peatones, no videntes y mayores. En los días de lluvia se transforman en "minas rellenas de lodo", que después ni el tintorero puede sacar de la ropa.
Carlos Sánchez,
CF. 7.690.408