Veredas rotas
Los sufridos transeúntes rosarinos debemos soportar a diario el pésimo estado de todas las veredas y calles de nuestra ciudad. La gente se queja por todos los medios del mal estado de las...

Sábado 08 de Diciembre de 2012

Los sufridos transeúntes rosarinos debemos soportar a diario el pésimo estado de todas las veredas y calles de nuestra ciudad. La gente se queja por todos los medios del mal estado de las veredas. Casi todas están rotas, con grandes pozos por faltante de baldosas, con baldosas flojas y rotas que en los días de humedad y lluvia son un verdadero peligro transitarlas. Nos someten al riesgo de graves caídas o resbalones. En los frentes de los edificios en construcción se hacen veredas nuevas y a los pocos días vienen los servicios públicos de agua, luz eléctrica, gas, y las rompen para hacer sus trabajos. Se rellenan con tierra mal apisonada, se reparan y a los pocos días vuelven a estar las baldosas nuevamente flojas. Cito como el ejemplo el estado de las veredas del Paseo del Siglo, sin mencionar el tamaño desmesurado de los canteros de sus plantas. A diario se registran caídas con consecuencias de esguinces o fracturas de tobillos, codos, caderas, etcétera, que ya dieron lugar a numerosos reclamos indemnizatorios contra la Municipalidad. Ante tal anomalía sería conveniente considerar la construcción de veredas y rampas de cemento bien niveladas con una terminación de un peinado antideslizante, drenando el agua hacia las cunetas, eliminándose las baldosas. Inclusive con un criterio estético se podrían hacer con terminaciones de colores con un diseño de dibujos artísticos. De este modo los servicios públicos cuando tienen que romper las veredas para realizar alguna obra ya no deberán pensar en reponer las baldosas sino en reparar el tramo roto con una cubierta uniforme de cemento alisado similar al anterior.

Antonio C. Mogetta
LE 6.005.840