"Venezuela y Cuba son un retroceso en la democracia"

Viernes 08 de Octubre de 2010

El flamante premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, aseguró ayer que el galardón no cambiará ni su escritura ni las posiciones políticas que han creado controversia en el pasado, al mencionar a Cuba y Venezuela como ejemplos de “retroceso” en América latina.
  “Yo no creo que vaya a cambiar con motivo de este premio, voy a seguir escribiendo sobre las cosas que más me estimulan”, declaró el escritor peruano. “Voy a seguir defendiendo pues las ideas que tengo a la defensa de la democracia, la defensa de la libertad, la defensa de la opción liberal, las críticas a toda forma de autoritarismo”.
  En una conferencia de prensa en la que habló en español, inglés y francés, Vargas Llosa dijo que quiere ser recordado ante todo como un escritor, pero que en especial en América latina hay muchos temas aún por resolver que le preocupan y que son parte de su experiencia humana.
  “En Latinoamérica no hemos resuelto aún problemas básicos como la libertad, instituciones estables, tolerancia, coexistencia en la diversidad. Seguimos teniendo de fondo en América latina esta tradición atroz de autoritarismo y brutalidad en la política, por lo que es muy difícil para un escritor latinoamericano evadir la política y estos problemas, que van más allá de la política, son civiles, morales”, señaló el autor, quien lucía un impecable traje gris oscuro.
  Al ofrecer un análisis de la región, Vargas Llosa dijo que “aunque hay muchas cosas que andan mal, hay muchas cosas que ahora andan mejor”.
  “Hoy día tenemos muchas menos dictaduras en América latina. Tenemos gobiernos de derecha y gobiernos de izquierda que son democráticos, eso es una gran novedad”, señaló.
  Mencionó como ejemplo de los gobiernos democráticos de izquierda a Brasil y Uruguay y de derecha a Perú, Chile y Colombia.
  “Lo que representa un retroceso es que todavía tengamos Cuba, tengamos Venezuela”, agregó. “Mi impresión es que esa corriente, que es una corriente autoritaria, antidemocrática, es una corriente que está como de salida, que cada vez hay menos apoyo, menos respaldo popular, como se acaba de ver por ejemplo en las elecciones venezolanas”.
  Vargas Llosa calificó dichas elecciones legislativas, en las que la oposición venezolana ganó terreno en la Asamblea Nacional, como “un progreso de la democracia, en un país tan querido, tan importante históricamente como es Venezuela”.
  La Academia Sueca indicó que premia a Vargas Llosa por “su cartografía de las estructuras de poder” y sus “mordaces” descripciones de la sublevación y la resistencia de los individuos.
  El autor de libros como “La fiesta del Chivo”, “La ciudad y los perros” y “El pez en el agua” dijo que cuando escribe, “las ideas políticas, la ideología, son siempre secundarias”, porque la literatura comprende una “gama más amplia de experiencias humanas”.
  Pero Vargas Llosa afirmó que “la literatura es fundamental si queremos tener un futuro de libertad”, pues aseguró que “nada despierta tanto el espíritu crítico en una sociedad como la buena literatura”.
  “Esa es la razón por la que todos los regímenes dictatoriales de cualquier índole lo primero que hacen es establecer censuras y tratan de controlar la vida literaria, porque ven en la vida literaria siempre las semillas de un peligro para el poder”, señaló.
  Vargas Llosa, quien tiene la nacionalidad española también, dijo que España lo salvó de ser un “paria” cuando el ex presidente Alberto Fujimori no lo “reconocía” como peruano. l