Venado Tuerto.— Mientras siguen las negociaciones en la Secretaría de Agricultura de la Nación para la reactivación de la planta frigorífica Swift de esta ciudad, 50 de los 500 empleados que trabajaban en la empresa renuevan esperanzas al ser convocados para realizar tareas de mantenimiento.
Otra expectativa se abrió cuando varias firmas, algunas sin relación alguna con el rubro, mostraron interés en invertir en la planta. Tampoco se descarta su estatización para evitar el cierre.
La planta frigorífica Swift en esta ciudad sigue dando tela para cortar. Si bien el tema pasó inadvertido en las últimas semanas y pareció que su cierre era cosa juzgada, dejando un saldo de 500 trabajadores en la calle, la realidad indica que siguen las febriles negociaciones para su reapertura.
El secretario de Gobierno municipal, Rubén Paulinovich, quien tenía a su cargo la gestión y seguimiento de las negociaciones para evitar el cierre definitivo de la planta local del Frigorífico JBS-Swift, informó que de los 500 empleados que trabajaron hasta diciembre de 2011, actualmente sólo quedan en garantía horaria unos 50, quienes cumplirán esas horas realizando trabajos de mantenimiento en la planta de la ruta 33.
"La empresa convocó a todos esos empleados que no se acogieron a la propuesta del retiro voluntario y les propuso, en una reunión celebrada hace 15 días, que a partir del lunes comenzarán a trabajar siete horas para percibir la garantía horaria, pero con un trabajo en la planta en tareas de limpieza y mantenimiento y compra de insumos, entre otras actividades. Esta propuesta generó expectativas en el personal sobre la posibilidad de que la planta se reactive", indicó el funcionario. Remarcó además que sus gestiones continúan en cada viaje ante la Secretaría de Agricultura de la Nación.
Vacaciones. En la última quincena de diciembre de 2011, Swift dio vacaciones a todo el personal, y al momento del retorno se les informó que la empresa se reactivaría, por lo que ingresaban en garantía horaria, es decir, con un pago salarial mínimo.
En la oportunidad intervinieron las autoridades municipales; los ministerios de Trabajo de la provincia y la Nación; la Secretaría de Agricultura; Federación de Gremios de la Carne y el sindicato local, que mantuvieron decenas de reuniones para evitar el cierre definitivo de la planta, lográndose mantener el compromiso de pago de la garantía horaria hasta el 10 de marzo pasado.
En forma paralela, la empresa fue convocando individualmente a los empleados para ofrecerles una suerte de indemnización acordada o retiro voluntario, que el 90 por ciento del plantel aceptó. La mayoría se reincorporó a otros trabajos con lo cual ese drama fue superado sin mayores inconvenientes, aunque siempre quedó latente la posibilidad de la reapertura.
Interesados. En el transcurso de estos meses surgieron algunas propuestas de particulares para reactivar la labor frigorífica, ya que en forma definitiva la empresa decidió el cierre y trasladó toda la faena a su planta del sur de Rosario, bajo la promesa a la provincia de realizar inversiones en ese lugar.
Hay varias empresas interesadas e incluso una de Venado Tuerto dedicada a otro rubro. Además habría intenciones de estatizar la planta para evitar el cierre definitivo.