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Vecinos de Oroño y Salta temieron por un escape de gas que resultó una falsa alarma

Después de la inspección, el lugar volvió a la normalidad a las 22 y sólo quedó el gas cortado en un edificio de Salta al 2100, justo frente al lugar siniestrado en agosto del año pasado.

Domingo 27 de Abril de 2014

La sospecha de un escape de gas conmocionó anoche a vecinos y comerciantes de Oroño y Salta. Antes de las 20, desde Defensa Civil se activó el protocolo de respuesta después de recibir el llamado de una persona que caminaba por la ochava sudoeste y refirió sentir olor a este combustible.

   No hubo evacuados, sólo una restricción vehicular durante el tiempo que duró la inspección de Litoral Gas que no detectó fugas. El lugar volvió a la normalidad a las 22 y sólo quedó el gas cortado en un edificio de Salta al 2100, justo frente al lugar siniestrado en agosto del año pasado, porque sus ocupantes habían referido que “temblaron los calefones”.

   Esta última fue una medida preventiva más relacionada con la angustia y no aparecía vinculada con el olor que habría disparado la alarma.

   Apenas se tomó conocimiento de la denuncia, al lugar acudió la Central de Operaciones de Emergencias (Coem), los Bomberos Zapadores y la Guardia Urbana (GUM). Entre las primeras medidas

preventivas se cortó el tránsito, pero sólo sobre la mano de la ochava donde se suponía que había una pérdida.

   El vallado incluyó media cuadra, justo donde el año pasado una explosión dejó 22 víctimas y un vacío. Fue frente a ese lugar donde los ocupantes de un edificio dijeron que algunos calefones habían temblado.

   La referencia hizo que el ingeniero de Litoral Gas a cargo de la detección le cortara a la torre este suministro hasta hoy, a las 10, cuando regrese la empresa para una nueva evaluación. Aunque desde anoche mismo se desestimó que estuviese vinculado con el supuesto escape de la esquina aludida. “No tembló el calefón, por el gas, sino por el agua caliente”, tranquilizó una vecina.

Susto y medio. Cerca de las 20 la esquina de bulevar Oroño y Salta evocó los recuerdos más dolorosos de la ciudad. La sola mención de un escape de gas asustó a todos los vecinos.

   Los comentarios de la gente potenciaban la escena y fueron por un par de horas el marco de la angustia pasada, pero aún a flor de piel.

Como portavoz de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo fue el encargado de dialogar y tranquilizar a la gente. Hasta ofreció alojar en un hotel a quienes no pudieran afrontar la noche en el edificio que quedó con el gas cortado. A pesar de las dudas, los vecinos conservaron la calma.

   Sólo una señora dijo autoevacuarse y, ante la sorpresa del resto, se alejó con un bolsito. Pero no fue la única en dejar la escena, los clientes de la pizzería Anajuana hicieron lo mismo y quedó el plasma con el partido de Central en el local vacío que recuperó su ritmo sabatino, dos horas después.

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