Vecinos denuncian abandono y falta de control en los accesos a Rosario

Hay quejas por la presencia de pastizales, ausencia de alumbrado público y de fuerzas de seguridad. Desde el municipio aclaran que esas áreas dependen de Vialidad Nacional

Jueves 28 de Marzo de 2024

Vecinos que transitan los principales accesos a Rosario denunciaron el abandono y falta de control en esos puntos calientes de la ciudad. Según los testimonios, algunos no tienen alumbrado público, ni mantenimiento del entorno, hay pastizales muy altos, basura por todos lados y ninguna presencia de fuerzas de seguridad de los que se habían prometido hace poco más de 15 días cuando se hicieron anuncios en medio de la ola de violencia.

En el Concejo, Ciudad Futura presentó un pedido para que se regularice la situación. Desde el municipio aclaran que tomar ese mantenimiento implica duplicar en superficie lo que la ciudad destina a esos rubros, además de asumir todas las consecuencias legales de lo que allí sucede. Lo cierto es que el mantenimiento de esos espacios le corresponden a la administración central y están a cargo de Vialidad Nacional.

En la lista de los puntos señalados figuran la zona de la autopista Rosario-Santa Fe; el camino a Pérez en la zona de Presidente Perón y avenida de Circunvalación que conecta con la ruta 33; y la conexión con la ruta 34, que figura oficialmente en informes de seguridad como uno de los principales accesos del narcotráfico a toda la región y principalmente a Rosario. A la oscuridad se suma la ausencia de puestos de seguridad y la falta de mantenimiento.

Gustavo es transportista desde hace 20 años. Generalmente utiliza la ruta 34 para viajar al norte del país. "No solamente no hay luz ni control en la entrada a Rosario, el cruce con la ruta A012 también es cualquier cosa: todo oscuro, lleno de camiones parados en la banquina, parece joda", explicó

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Los testimonios

Nora es de barrio Olímpico, pero trabaja en el centro de la ciudad. Salir a la mañana de su casa es todo un desafío por la oscuridad que hay en la autopista Rosario-Santa Fe. “La subida a la autopista que está pegada al barrio está sin luz hace más de un año. Es un peligro no solamente por los robos, sino porque hay mucha gente que anda en bicicleta por ahí y los autos y camiones ni la ven. Algún día va a ocurrir una tragedia”, manifestó

La situación se repite en casi todos los accesos a la ciudad, especialmente en los que atraviesan Circunvalación, como Avellaneda o Nuestra Señora del Rosario.

Pero la problemática no es exclusiva de las entradas a Rosario. También se da en varias zonas del ejido urbano, desde arterias centrales de barrios periféricos hasta espacios públicos como la plaza Alberdi, parque Regional Sur o parque Yrigoyen, donde no hay alumbrado, porque se lo robaron o se quemó, altos pastizales y espacios comunes sin ningún tipo de mantenimiento.

El año pasado Lucía se mudó del barrio donde creció buscando sentirse un poco más segura. Alquiló una casa a dos cuadras de la plaza Alberdi y usualmente saca a pasear a su perro Rocco cuando vuelve de trabajar, cerca de las 20. Hace unas semanas ya no puede hacerlo más por la falta de iluminación en la plaza. “Es una boca de lobo. Ya no se puede estar, ni sacar al perro podemos. Hace semanas que venimos haciendo malabares con este tema. La plaza está a oscuras y nadie hace nada”, explicó.

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Andrea vive en el Parque Habitacional Ibarlucea. Trabaja al sur de la ciudad y se mueve en su auto particular. “La continuidad de calle Baigorria para la ruta 34 es un desastre. Desde el año pasado robaron los cables y nunca los repusieron. Incluso se robaron los artefactos lumínicos. Cada vez es peor”. A esto se le suman los testimonios de vecinos de Nuevo Alberdi Oeste que se quejan de los pastizales altos y la falta de alumbrado a la vera de la ruta. “Esto es tierra de nadie”, se quejaron.

Pedido en el Concejo

En este marco, el bloque Ciudad Futura presentó en el Concejo un proyecto para que en 30 días el municipio garantice dos grandes puntos. Por un lado, que coordine con Nación y provincia la presencia de fuerzas de seguridad en puestos de control en los seis ingresos a la ciudad. En segundo lugar, que en el mismo plazo el Ejecutivo disponga las tareas mínimas que aseguren la total iluminación y mantenimiento de los entornos señalados en puntos ubicados en todos los distritos, con la excepción del centro.

Desde la Municipalidad, en tanto, aclaran que tomar ese mantenimiento implica duplicar en superficie lo que la ciudad destina a esos rubros, además de asumir todas las consecuencias legales de lo que allí sucede. Lo cierto es que el mantenimiento de esos espacios le corresponden a la administración central y están a cargo de Vialidad Nacional.

“Antes pedían luces azules, ahora no garantizan ni las blancas. Es muy difícil llevarle tranquilidad a los vecinos si no podemos garantizar lo mínimo. Más allá de las fotos y los anuncios de ocasión, queremos saber si hay un plan o es todo un gran simulacro”, enfatizó el concejal Juan Monteverde, autor del proyecto.

El edil denunció la falta de controles y el “total estado de abandono” de los principales accesos a Rosario. Y cuestionó: “¿Cómo vamos a enfrentar a las mafias y al narcotráfico si no podemos garantizar que los espacios públicos no sean una boca de lobo y que cualquiera pueda entrar y salir sin que nadie controle nada?”.

“Si los que gobiernan, no pueden garantizar lo mínimo, difícilmente puedan enfrentar lo más complejo. De nuestra parte, desde el lugar que nos toque, vamos a seguir trabajando para cuidar a la gente”, concluyó.

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Circunvalación también

Hace pocos días La Capital publicó el estado de abandono que tiene la avenida Circunvalación, de jurisdicción nacional. Los robos del cableado no cesan y las instalaciones del alumbrado público y de los medidores de velocidad son blanco predilectas del hurto y vandalismo. De cuatro radares, solo uno quedó en funcionamiento.

A ello, se le suma sobre colectoras, intercambiadores y rulos de acceso a la A008 una postal parecida a una jungla tropical: yuyos, malezas, ramas, troncos de árboles que se entremezclan con roedores y basura acumulada. Una desidia que el gobierno provincial ya reclamó ante Nación. Al deterioro que presentaba durante la gestión anterior ahora se le suma la incertidumbre sobre el destino y mantenimiento de una traza en donde por sus 30 kilómetros transitan a diario unos 110 mil rodados en tramos críticos.