Sábado 09 de Octubre de 2010
Mario Vargas Llosa se negó ayer por enésima vez a comentar las razones que lo alejaron para siempre de su colega y otrora íntimo amigo Gabriel García Márquez, Nobel de literatura 1982, y les dejó a los historiadores la tarea de aclarar qué fue lo que pasó.
“He dicho siempre que esa historia, si es que pasamos nosotros al futuro, ya la despejarán y la revelarán los historiadores que se ocupen de nosotros”, dijo Vargas Llosa al respecto en una entrevista con el canal de televisión peruano Frecuencia Latina.
Los dos novelistas fueron inseparables durante muchos años, hasta que en 1976, en un sala de cine en México, el peruano le dio al colombiano un puñetazo en el ojo, tras decirle, según quienes estaban cerca: “Por lo que hiciste a Patricia”.
Algunas especulaciones afirman que García Márquez pretendió seducir a Patricia Llosa, la esposa del autor de “Conversación en la Catedral”. Otras dicen que el creador de “Cien años de soledad” le llevó a Llosa chismes sobre una supuesta aventura extraconyugal de su esposo, lo que puso en riesgo el matrimonio.
Aunque no falta quienes afirmen todavía que todo fue una rivalidad ideológica, pues Vargas Llosa, entonces de 40 años, ya había dejado las ideas socialistas que seguía defendiendo García Márquez, entonces de 49, las versiones más fuertes apuntan a que el asunto fue mucho más personal.
Los dos maestros de la literatura no volvieron a encontrarse más y se cortó toda comunicación entre ellos. No obstante, como en una especie de acuerdo tácito, ambos se niegan a hablar de lo ocurrido.
El tema salió ayer durante la entrevista a Vargas Llosa, cuando éste agradeció las felicitaciones que ha recibido desde que anteayer fuera anunciado como ganador del Nobel.
“Estoy muy agradecido de que incluso adversarios políticos y hasta algunos adversarios personales han tenido la generosidad de felicitarme públicamente”, afirmó Vargas Llosa, incluyendo entre los últimos a García Márquez, de quien apareció un mensaje en Twitter cuya autenticidad, sin embargo, ha sido negada.
Un estrecho colaborador de “Gabo”, Jaime Abello, quien dirige la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, creada por éste, dijo anteanoche que el Nobel de 1982 no se ha pronunciado sobre el premio a su ex amigo y pronosticó que si lo hace será “por canales formales”, es decir, no mediante una comunicación personal.
García Márquez y Vargas Llosa tienen numerosos amigos en común, ninguno de los cuales ha logrado disuadirlos de que depongan su actitud. En medio de la rivalidad, cada uno no ha dejado nunca de reconocer las cualidades literarias del otro.
De Arequipa a Cochabamba. Vargas Llosa recordó sus primeros escarceos con las letras en el colegio La Salle de la ciudad boliviana de Cochabamba, donde pasó los primeros años de su infancia, y también allí conoció a su primera esposa, Julia Urquidi.
“Yo aprendí a leer a los cinco años en el colegio La Salle de Cochabamba. La lectura para mí se convirtió en una experiencia fascinante, obsesiva”, relató el escritor.
Por las manos de Vargas Llosa en su infancia vivida en Cochabamba (con un clima parecido a su ciudad natal, Arequipa, donde vio al luz el 28 de marzo de 1936) pasó la publicación argentina Billiken y la chilena Peneca. “Eran revistas para leer, de cuentos y seriales; no eran revistas de dibujitos”, recordó el laureado escritor peruano.
Vargas Llosa nació en Arequipa pero se crió hasta los diez años en Bolivia, y en 1955 se casó con la boliviana Julia Urquidi, tía suya y 15 años mayor que él. La “tía Julia” fue su esposa hasta 1964.
En 1977 Vargas Llosa publicó su novela “La tía Julia y el escribidor”, dedicada a su primera esposa y con una figura inspirada en el actor teatral y periodista boliviano Raúl Salmón de la Barra, un personaje de La Paz.
Julia Urquidi respondió en tono polémico en 1983 al escritor con “Lo que Varguitas no dijo”, libro que fue reeditado este año y presentado en la feria del libro de La Paz en julio pasado, como homenaje a Urquidi, fallecida el 10 de marzo de este año por una afección cardíaca en Santa Cruz de la Sierra.
Ninguna autoridad del gobierno de Evo Morales se pronunció sobre el premio Nobel de literatura a Vargas Llosa, quien hace un año escribió que Evo Morales “no es un presidente democrático”, a quien además calificó de “racista y un caudillo de la peor especie”. l (DPA y AP)