Martes 19 de Agosto de 2014
Hace cinco meses escribí por este medio una carta titulada “Fuerza Santi”. En ella resaltaba el poder de la amistad y de la solidaridad, ya que mucha gente se solidarizó con Santi Acuña no sólo donando sangre para ser incorporados al registro del Incucai como donantes de médula ósea, sino acompañándolo con detalles concretos de cariño y por sobre todo con la oración constante y llena de fe. Hoy Santi va mejorando paulatinamente gracias al cielo y gracias a la generosidad de una mujer alemana que le donó su médula. Gracias a las redes sociales como “Fuerza Santi” y “Una vida en tus venas” y tantas otras que nos hacen tomar conciencia de la importancia de donar vida en vida. Quisiera también hacer hincapié en la grandeza de nuestras familias cristianas que, cómo la familia de Santi, supo pelearla con entereza y con sentido sobrenatural.
Mercedes Martínez / DNI 22.276.999