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"Vamos a dejar algo", aseguran los Amigos del Chango

El Mono Izarrualde derrocha energía adolescente. La cita es esta noche, a las 21.30, en la Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza). Allí, presentarán “Música Clásica Argentina”. 

Sábado 26 de Julio de 2014

El Mono Izarrualde derrocha energía adolescente. Es un músico que no tiene edad. Se le nota cuando toca la flauta en La Orquesta Popular de Cámara Los Amigos del Chango, y lo trasmite cuando habla de este proyecto, con un entusiasmo envidiable: “Trabajamos para la música que se viene, para dejar algo, como un legado”. La cita es esta noche, a las 21.30, en la Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza). Allí, presentarán “Música Clásica Argentina”, el disco debut de este combo que desde el tango y el folclore se le anima al jazz, a la salsa, al rock, y sin prejuicios, como lo hacía su mentor: el Chango Farías Gómez, una suerte de mesías y eje conductor de este ambicioso proyecto.

El Mono Izarrualde, conocido por acompañar a grandes de la música argentina en todos los géneros, pero más aún por integrar Anacrusa y MPA (Músicos Populares Argentinos), es la cabeza visible de un grupo de once músicos integrado por Luis Gurevich en piano, Néstor Gómez, en guitarra y bombo legüero, Jerónimo Izarrualde en batería y voz, Agustín Balbo en guitarra eléctrica y charango, Ricardo Culotta en trompeta y fliscorno, Aleix Duran en clarinete y clarinete bajo, Daniel Gómez en bandoneón, Manu Uriona en percusión, Santiago Martínez en violín y Omar Gómez en bajo. Y, claro, Rubén “Mono” Izarrualde en flauta traversa y voz, además de ser el vocero de este desafío.

—¿El cruce de géneros es lo más osado de la propuesta del grupo?

—El Chango cruzaba folclore, country, rock, era un poco todo eso. El siempre contaba que había nacido en la época del rock y eso lo absorbió de manera increíble, y eso tenía mucho que ver con su vida, tanto el tango, el rock, el jazz, como incluso la música brasileña, porque él habia mamado todo. Era como un compendio musical muiy amplio, y eso se ve todo el tiempo en su obra y es lo que estamos trabajando también nosotros.

—Cuando tocan parece que estuvieran jugando con los instrumentos, sin prejuicios, y hasta se permiten jazzear con el tango, por ejemplo, como sucede con “María”.

_Sí, coincido con vos en eso, y me parece que la improvisación es algo importante en nuestra música, hay muchas fugas, nos vamos y regresamos a la base del tema. Esa era idea del Chango, tener la posibilidad de improvisar, pero siempre rondando el tema, digamos.

—¿Por qué no abundan agrupaciones de este estilo en la Argentina?

Porque no es comercial, y es porque los que hacen el comercio con la músicaa no lo hacen desde este lugar y no les interesa. Los que están a cargo de comercializar la música prefieren el rock, que es mucho más vendible, y el pum pum pum pum pum, que camina solo.

—Sin embargo en sus recitales se llena de gente joven, que es el público de rock.

Sí, porque a cada lugarcito donde vayas, los pibes, o como decimos nosotros, la pendejada, baila y canta la música folclórica. O sea, no es que no es comercial, es que no está mostrada dede ese lugar.

—Además de trabajar con música tradicional argentina, ¿sienten que el objetivo está logrado por levantar la vara en lo que refiere a calidad de arreglos y vuelo creativo?

_Bueno, esto es la Orquesta Po pular de Cámara Los Amigos del Chango, y este disco se llama “Música Clásica Argentina”, y desde ahí parte todo. Yo me siento amigo del Chango hace muchísimos años, así que ese título no me mueve mucho, lo que sí me mueve es la Orquesta Popular, porque es una orquesta de cámara, por eso está finamente desarrollada, no tiene por ejemplo nada que ver con lo que puede llegar a hacer el Chaqueño Palavecino, en lo más mínimo. Es que la música folclórica no es fácil, hacer una chacarera no es fácil, no es tocarla por arriba, hay muchos contrapuntos, contravoces y unísono, que le da una polenta increíble, y eso trabajamos nosotros.

—¿La idea es ir por más, que haya seguidores de este estilo?

_ Y, sí, el desafio es laburar para la música que se viene, bueno, esa es un poco la idea, trabajar sobre esta música como para dejar algo, un legado, viste? Mirá lo que pasó con MPA, cuando surgimos con ese grupo en Santiago del Estero chillaban todos los tradicionalistas, y ahora vas a Santiago y los pibes siguen escuchando MPA. Nosotros impusimos esa forma, esa manera, ese gusto por la música. Y con la orquesta va a suceder lo mismo. Vamos para adelante, está bueno mirar hacia atrás para saber qué se hizo y tomar el envión, pero esto no se para más.

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