Vacuna contra rotavirus estaría contaminada, pero no sería peligrosa
Una contaminación de la vacuna Rotarix contra el rotavirus ha causado alarma entre padres que se la aplicaron a sus hijos. Las autoridades sanitarias en EEUU y Europa han indicado que no existen motivos de preocupación para los niños que fueron vacunados con Rotarix, de laboratorios Glaxo-Smith- Kline.  

Sábado 27 de Marzo de 2010

Una contaminación de la vacuna Rotarix contra el rotavirus ha causado alarma entre padres que se la aplicaron a sus hijos. Las autoridades sanitarias en EEUU y Europa han indicado que no existen motivos de preocupación para los niños que fueron vacunados con Rotarix, de laboratorios Glaxo-Smith- Kline.
  Esta semana, la Administración de Medicamentos y Alimentación (FDA), ordenó retirar la medicación, pero dijo que se trata de una medida cautelar, ya que no se han detectado problemas de seguridad con el producto, que estaría contaminado con un virus porcino. “Creemos que el producto es seguro”, comentó Margaret Hamburg, de la FDA. La compañía fabricante explicó que detectó ADN de un virus porcino en la vacuna. Sin embargo, todavía no está claro si el producto contiene el virus completo o sólo parte de su código genético.
  La FDA está actuando con cautela debido al historial de las vacunas contra rotavirus. En 1999 se retiró del mercado la marca Rotashield, de Wyeth, después de que se relacionase su empleo con trastornos de obstrucción intestinal.
  Ayer, sin embargo, Europa decidió lo opuesto a la FDA, es decir, permitir el uso de la vacuna. La Agencia Europea del Medicamento (EMEA, por sus siglas en inglés) ha concluido que Rotarix es segura. Según sus datos, la contaminación detectada no representa ningún riesgo. La EMEA revisó la documentación y recomendó no restringir el uso de la vacuna de Glaxo. La empresa localizó en Rotarix ADN de origen porcino, más precisamente del circovirus tipo 1 (PCV1). Aunque este virus se encuentra de forma habitual en algunos tipos de carne y otros productos alimenticios, nunca se lo ha relacionado con ningún problema para la salud.
  Con todo, la EMEA recordó que el material del virus porcino no debería estar presente en la vacuna y ha encargado a los fabricantes que investiguen el origen de la contaminación. l