Sábado 25 de Abril de 2015
A las 6 de la mañana de ayer una empleada de limpieza de la agencia de loterías Los Dos Chinos, ubicada en peatonal San Martín al 900, ingresó al local y se topó con una amarga sorpresa. Las cajas fuertes habían sido violentadas y abiertas de par en par durante la madrugada. En el piso de la oficina quedaron dos trozos de rejas cortadas de una de las ventanas y la cámara de videovigilancia había sido movida. La alarma nunca sonó. "No tenemos la suma exacta robada porque hay que hacer un arqueo de cajas pero estimamos que se llevaron entre 80 y 90 mil pesos", explicó Natalia Castañazo, encargada del local.
Además de lo precisa de la información con la que los ladrones se movieron en la agencia, otro dato que llamó la atención de los investigadores fue que la gavilla utilizó métodos similares a los de un robo registrado la noche del lunes pasado en un bazar y regalería de San Luis al 1800. En esa oportunidad los escruchantes realizaron un boquete en la pared, con una amoladora hicieron un corte en forma de triángulo sobre la cerradura de la caja fuerte y la abrieron. Entonces se llevaron el dinero, no sin antes cortar las líneas telefónicas para anular el monitoreo de la alarma. Los cortes sobre las cajas fuertes de Los Dos Chinos eran similares y eso, para la policía, permite pensar que la banda puede ser la misma.
Paso a paso. Los Dos Chinos es una de las dos agencias de loterías más representativas de la ciudad y con más de 70 años de vida. La casa central está ubicada en peatonal San Martín 931, entre Rioja y San Luis. El jueves, tras una ardua jornada donde el Quini 6 fue la figura incontrastable ya que promete un millonario pozo, el local cerró sus puertas a las 21. Cuando todo el personal se retiró, el encargado conectó las alarmas con sensores de movimiento y fue el último en marcharse. A la 1.09 se produjo la primera anormalidad. El ángulo de enfoque de una de las cámaras de videovigilancia que da a las cajas fuertes fue alterado. A partir de ese momento la cámara sólo captó luces de linternas y sombras.
"Cuando ingresó una de las empleadas, a las 6, se encontró con que habían violentado la caja fuerte. Llegaron por el techo, rompieron las rejas con alguna herramienta, forzaron la caja fuerte y las cámaras de seguridad. Las alarmas no sonaron y eso realmente nos sorprendió. Vamos a consulatar a la empresa para que nos informen qué sucedió", afirmó la encargada de la agencia.
Por el techo. ¿Cómo lograron ingresar los ladrones? Según confiaron fuentes allegadas a la investigación, en manos de la fiscal de Flagrancia Viviana O'Connell, los delincuentes llegaron al lugar por los techos. Luego violentaron el enrejado que cubre un patio interno, similar al que se utiliza en varios de los penales de comisarías, y se descolgaron. Bajaron al lado del ventanal de la oficina. Una vez en el patio interno cortaron uno de los caños del enrejado de uno de los ventanales que dan a las oficinas fabricando un espacio de 40 por 40 centímetros. Y arrastrándose, ganaron el interior de las oficinas, por las que se movieron teniendo cuidado de no sobrepasar los 50 centímetros de altura para no ser captados por los sensores de movimiento. Una vez que dominaron el metro cuadrado que rodea a las cajas fuertes, sin cobertura de censores, comenzaron a trabajar con una amoladora.
Los delincuentes no se dejaron tentar por la ambición de deambular por el local y acotaron sus movimientos a lo necesario. Con la amoladora, los ladrones hicieron su típico corte en triángulo sobre las cerraduras de la caja para poder destrabarla manualmente. Lo hicieron con los cuatro cuerpos de los dos cofre de la oficina. Oficialmente se informó que los ladrones se llevaron entre "80 y 90 mil pesos", como explicó la encargada Castañazo. "Nosotros nunca nos quedamos con mucha plata. Permanentemente, vamos llevando al banco", añadió la encargada. A las 3.45, la cámara de videovigilancia dejó de captar movimientos. Luego la banda se marchó por el mismo lugar por el que llegó. La alarma nunca sonó.