Utopía teatral
Hace poco más de quince días se produjo un hecho cultural importantísimo en el Espacio Cultural Universitario de calle San Martín 750, de lo cual la prensa ni se anotició. Se trató de la presentación del libro ”Crónica de una Utopía Teatral” de los autores...

Miércoles 21 de Agosto de 2013

Hace poco más de quince días se produjo un hecho cultural importantísimo en el Espacio Cultural Universitario de calle San Martín 750, de lo cual la prensa ni se anotició. Se trató de la presentación del libro ”Crónica de una Utopía Teatral” de los autores-actores-directores Oscar A. Moreno y Omar Tiberti. (Los teatros independientes de Rosario y Sur de la provincia de Santa Fe desde 1924 a 1983). Podría tomarse como un hecho cultural más, pero sin dudas éste tiene una particularidad muy especial. Si bien es cierto que todas las manifestaciones artísticas son importantes, ésta y tal vez por haber sido parte de ese proceso, la considero una de las más importantes. Es real que tanto la música, la pintura, como las habilidades manuales de los titiriteros despiertan en grado supremo la sensibilidad espiritual, la del teatro tiene su particularidad. La importancia que ha tenido el movimiento teatral argentino, desde hace más de sesenta años, fue la de ser el trasmisor costumbrista de la vida real en sus diversas formas. Se empiezan a representar obras de la literatura universal, tanto nacionales como extranjeras donde se transmiten, no solamente costumbres y hechos socio-políticos en distintas épocas, sino lo más importante es que se comienzan a transmitir ideas. Sin dudas esto trae sus inconvenientes y a través de los años se ha tenido que soportar censuras, persecuciones, clausuras, que estoicamente los distintos grupos teatrales supieron aguantar y sobrellevar. Al decir de sus autores, creo no debe ser un libro de consulta, sino más bien de lectura obligatoria a todos los interesados en ese quehacer cultural. La historia debe ser recordada. No quiero dejar pasar por alto, y no es pequeño el dato, que por lo menos en los últimos cuarenta años se viene pidiendo tanto a la Nación como a las provincias la creación de verdaderas escuelas teatrales para vigorizar estos hechos, y no me refiero solamente a la parte actoral; están los escenógrafos, los directores, los maquilladores, en fin a todo lo que hace al montaje de obras con representaciones actualizadas y dignas.

Dusan C. Sigulin