Jueves 03 de Mayo de 2012
Una vida de esfuerzo, sacrificio y respeto hacia el otro, desaparecen en un minuto en Villa Gobernador Gálvez. Una cuidad de estudiantes y trabajadores que cada día hace más honor a una parte de su nombre: villa. En los "campitos" que antes daban
un aire de tranquilidad a
nuestra ciudad, hoy pueden verse palos, alambres y
bolsas que delimitan el
malestar de los vecinos y la inoperancia de sus
gobernantes. Un panorama desolador donde los vecinos observan como muchas personas se apropian de su serenidad y paciencia.
Barrios que se crean
pisoteando la dignidad de los que trabajan día a día para comprar su terreno, su casa. Nuevos vecinos a los que
no les falta su moto y sus zapatillas último modelo mientras que nosotros nos privamos de muchas cosas
para pagar los impuestos. Y como desde hace años, funcionarios que no dan la
cara, que se pelean entre sí,
que recuerdan el pasado
para tratar de justificar su
mal desempeño. Allá
agradecen la nueva adquisición, juran fidelidad y se ríen de nosotros. Acá no
nos resignamos a que nos
traten como basura y nos lamentamos por los representantes políticos que tenemos, a los que no les importa la ciudad.
Gabriela Leanza,
DNI. 33.807.718