Jueves 09 de Julio de 2009
Cualquier observador del tránsito en Rosario puede comprobar que al menos el 50 por ciento de los conductores no coloca la luz de giro al doblar en las esquinas. Este incumplimiento de la conocida norma de tránsito denota una falta de respeto a otras personas y no sólo ocasiona inconvenientes al conductor del vehículo que circula detrás, sino que además le impide al peatón saber qué dirección va a tomar el vehículo y a los restantes móviles que llegan a la encrucijada por la calle transversal una rápida toma de decisión sobre el cruce a efectuar. Podrá cuestionarse la crítica que hago a esta frecuente infracción que puede evitarse con un simple movimiento de un dedo del conductor aduciendo que se trata de una cuestión menor y que existen graves problemas que merecen mayor atención. Sin embargo, pienso que la amabilidad hacia otros conductores y transeúntes es una demostración de buena educación y que el respeto al otro no es un tema menor. Porque pueden ser el principio de normas universales que traigan aparejada una mejor convivencia.
Ricardo A. Belmonte,
DNI 10.066.704