Lunes 23 de Junio de 2014
Tenía yo una desmesurada admiración por el pueblo estadounidense y sus gobiernos. Terminada la horrible Segunda Guerra Mundial, Italia destruida, sus habitantes hambrientos, cada aliado obtuvo cien millones de dólares por las reparaciones de guerra y, sorpresivamente, ni Inglaterra, ni EEUU pidieron algo por ese concepto. Y no fue todo. Al ejército americano de ocupación se les pagó con "Am-Lire", monedas que luego fueron reembolsadas con cien millones de dólares a Italia. Tampoco eso fue todo. En un dramático llamado telefónico, Alcide de Gasperi, premier de Italia, informó al alcalde de Nueva York (de origen italiano) que Italia sólo tenía reserva de trigo para diez días, para cumplir con los 150 gramos de pan negro diario para cada habitante. Ningún buque podría llegar desde América a Italia en tan poco tiempo. Pero emanó de inmediato una orden para desviar la ruta a un convoy en alta mar cargado del precioso cereal para destinarlo a Génova. Todos los medios de transporte de guerra de Estados Unidos, jeeps, camiones, etc., fueron regalados al gobierno italiano y éste los vendió a 20 liras el kilogramo. Mi padre compró tres y yo manejé uno. Doy fe que ni el pueblo ni el gobierno de EEUU pidieron disculpas por las molestias involuntarias ocasionadas. Es que nunca un ejército vencedor había tenido una conducta tan noble en la historia humana. Un hermano mío, prisionero de guerra, fue llevado a EEUU y volvió con el mayor elogio por sus captores: trato humano, deferente, comedores limpios, comida abundante, sueldo y tratamiento a la par de los soldados norteamericanos a cambio de trabajo personal. Mi admiración por el pueblo y gobierno EEUU no tenía límites... Hasta el juicio a Oscar "Ringo" Bonavena, cuando un juez afirmó que un conocido matón de guardia de un burdel apuntó muy bien el arma y, vaya casualidad, se le escapó el tiro, sin querer... pero aplicándole al delincuente una multa por portar un arma sin permiso. Eso no fue todo, otro juez sentenció que la autora de un juicio _joven y hermosa- fue voluntariamente al hotel donde se alojaba el tristemente famoso mujeriego Mike Tyson, voluntariamente se fue a la cama con él, se sacó la bombacha ella misma y él la violó. Hace unos días leo en este diario que se produjo una gruesa y grave grieta en la justicia causada por un tal Griesa que habla pésimo inglés americano y pretende conocer el latín. Condena a un país, Argentina, que está saliendo decorosamente de una terrible crisis económica, a pagar a especuladores sanguijuelas un total que no cobran los legítimos tenedores de bonos. Y lo que es más grave, la Corte Suprema de nueve jueces (¿jueces?) avalan el pago al "cantor", perdón a Singer, uno de los hombres (¿hombre?) más ricos del mundo, un drácula insatisfecho, sediento de sangre y de dólares. Señor Griesa "pari passus" significa igualdad para todos, no provecho para los buitres, aún si la Corte confirma el oprobio. Entonces, señor director, permítame lanzar un grito que anda turbulento en mi pecho y que nunca pensé ni imaginé poder soltar: Grande Fidel, nuevo David contra Goliat. ¿Contestará EEUU: "Muchos enemigos, mucho honor? Ya lo dijo un tal Benito, y así le fue. USA, ¿quo vadis?
Andrés Zanetti
DNI 93.390.399