Unos 400 rosarinos ya están en Madrid para el encuentro mundial con el Papa
La Jornada de la Juventud tuvo este año inusual eco en Argentina: viajaron 6.400 peregrinos.

Domingo 14 de Agosto de 2011

A dos días del inicio de los fastos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en la zona de la fuente de Cibeles, Madrid ya se ha puesto tono para la visita del Papa, que se iniciará el jueves próximo. Y junto con la gran multitud de peregrinos, allí han llegado los más de 400 rosarinos que esperan ver de cerca a Benedicto XVI.

Esta nueva edición del encuentro más importante del Papa con los jóvenes católicos de todo el mundo, desde el miércoles hasta el lunes 22 tuvo particular eco en la Argentina, ya que son más de 6.400 los chicos que estarán esos días con la celeste y blanca en España.

Ilusión, expectativa, euforia y emoción a flor de piel de los rosarinos que comenzaron a encontrarse con jóvenes del mundo entero, con los que hablarán el mismo idioma: "el lenguaje de la fe", explicaron. Muchos de los que están en Madrid nunca habían abordado antes un avión, ni tampoco conocían Europa.

Atrás dejaron meses de esfuerzo para poder acceder a ese viaje. Desde los trámites para sacar pasaportes y otra documentación hasta las distintas actividades comunitarias, en parroquias, movimientos y hasta escuelas que organizaron venta de empanadas, locros y rifas para que su grupo pudiese juntar el dinero necesario para el viaje,

"Esto es una locura" dijo Myriam Lanceros, la coordinadora de jóvenes de la parroquia rosarina Nuestra Señora de la Salud (Matienzo 3640) que llevó a 12 chicos hasta España. "Vimos por televisión la última JMJ, que fue en Australia, y pensamos que nosotros no podíamos ni soñarlo, para nuestra sorpresa el párroco nos dijo «¿Y por qué no?» En el 2009 empezamos a reunir el dinero".

Emocionada, recordó que cuando le contó a los chicos del grupo la contestación fue "no somos los únicos locos que nos reunimos los sábados para hablar de Cristo" y aceptaron el desafío.

Pocos días antes de viajar, la mujer recordó las distintas actividades para juntar fondos. "Empezamos con una rifa de una canasta navideña, después pusimos un puesto de venta de tortas en bulevar Seguí, a lo que se agregó la venta de empanadas, de remeras y una cena show a la que acudió mucha gente". Así lograron despegar a Europa.

Una realidad parecida vivió la parroquia San Casimiro (Nuestra Señora del Rosario 1552). Allí también se movilizaron "como locos". En este caso, el cura Dante Agüero fue un gran motivador. "Yo asistí a la JMJ del 2000 con Juan Pablo II y creo que quien vive esa experiencia trascendente y multicultural comprende de una manera cierta lo que es la Iglesia a nivel mundial. No hay palabras para expresar lo que se vive allí", aseguró.

En esa parroquia cada uno hizo lo que pudo, pero "sin la ayuda de la comunidad y de todo el barrio el viaje no hubiera sido posible", puntualizó Dante. Los chicos vendieron artesanías en el parque Independencia y en el Monumento, hicieron rifas, recitales, y la gente respondió. "El verdulero nos trajo los zapallos, otros colaboraron cocinando un locro, cada uno dio de lo que podía", recordó Dante.

Gracias a eso, 16 jóvenes viajaron por primera vez a Europa para participar de la JMJ. "Los chicos tienen un entusiasmo increíble, ya no están durmiendo", había dicho Dante entre risas y una profunda emoción antes de la partida.

De peregrinación. Detrás de cada peregrino hay toda una historia. El padre Juan Pablo Nuñez, de la parroquia Nuestra Señora del Carmen de Pérez, empezó en febrero a trabajar con los jóvenes de esa ciudad para el viaje. "Es la primera vez que vamos a la JMJ y es fruto de mucho esfuerzo compartido", relató. Los jóvenes no se quedaron quietos y la gente también quiso colaborar. Fueron a pedir ayuda a instituciones y a particulares y la consiguieron de manera inusual que aprovecharon, como el lechón que asaron y tras trozarlo, lo vendieron por la calle.

"La idea es que los jóvenes crezcan más en la fe por eso esta es una peregrinación, no es un viaje de turismo", aclararon los sacerdotes involucrados en las organizaciones del periplo.

También hubo chicos cambiaron el viaje a Bariloche por España. Es más, un grupo entero de quinto año del colegio Mirasoles optó por la JMJ.

En Madrid se esperan tres millones de personas. Habrá recitales, muestras artísticas y obras de teatro callejero. El jueves próximo Benedicto XVI llegará a la capital española y tendrá el primer encuentro con los jóvenes. Y el culmen será el 20 y 21 cuando se realice la vigilia y la misa final que él presidirá. En ese momento el pontífice anunciará cuál será la sede del próximo encuentro mundial que tendrá lugar dentro de tres años.