Jueves 28 de Agosto de 2014
Alrededor de 1.400 menores sufrieron abusos sexuales durante 16 años en Rotherham, una localidad de South Yorkshire (norte de Inglaterra) desde 1997 hasta 2013 ante la inacción de las autoridades, según un informe divulgado el martes.
El documento fue elaborado por encargo del Ayuntamiento de Rotherham, después de que cinco hombres de origen paquistaní fuesen encarcelados en 2010 por explotación sexual de niñas, y señala múltiples fallos de la policía, las autoridades municipales y las agencias de protección de menores.
Las víctimas identificadas incluyen sobre todo a niñas y a un pequeño número de niños, e indica que casi todos los autores de los delitos eran de origen paquistaní. Un portavoz del gobierno británico señaló ayer que "los fallos de las agencias locales son espantosos".
Algunos niños fueron amenazados con pistolas, rociados con nafta y obligados a asistir a violaciones, según el documento, que achaca la mayoría de los delitos a redes paquistaníes de explotación sexual que actuaban en Rotherham (de 248 mil habitantes) y en otras localidades.
"Es duro describir la naturaleza aterradora de los abusos que esos menores sufrieron", indicó ayer en la presentación del documento su autora, Alexis Jay, una antigua trabajadora social.
Muchas de las pruebas que se presentaron a la policía y las autoridades municipales desde 1997 en Rotherham fueron pasadas por alto y no se tuvieron en cuenta.
Una barra de metal le atravesó la cabeza y sobrevivió
Una barra de metal gruesa le atravesó la cabeza a un hombre de 50 años en China cuando se encontraba remodelando su antigua casa, informó el diario británico Daily Mail.
El hombre, identificado como Ho, sobrevivió milagrosamente: al caer, la barra le entró por el lado derecho de la frente y atravesó todo el interior de su cabeza hasta salir por la parte izquierda. Y allí quedó incrustada, de derecha a izquierda, de arriba abajo.
Tras el dramático episodio, ocurrido en el condado de Leye, en la provincia china de Guangxi, Ho fue trasladado de urgencia al hospital más cercano. Los paramédicos que lo auxiliaron se sorprendieron porque el herido estaba plenamente consciente y relativamente lúcido.
Los médicos tuvieron que llamar a llamar a los bomberos con equipo de corte especializado para eliminar la mayor parte de la barra. Así, pudieron trasladarlo a un hospital más grande, donde se llevó a cabo una cirugía de emergencia para eliminar la sección de metal todavía incrustado en el interior de la cabeza. Luego fue llevado a una clínica especializada donde fue sometido con éxito a una cirugía compleja.
Las radiografías tomadas antes de la cirugía mostraron cómo la barra de acero, de 2,5 centímetros de espesor, similares a las usadas en la construcción, pasó por el lado derecho de la frente y detrás de la cuenca del ojo izquierdo, antes de salir finalmente a través de la sección inferior de la mejilla izquierda, cerca de la línea de la mandíbula de Ho, quien ahora está fuera de peligro.