Viernes 09 de Agosto de 2013
Este año pude comprar dos electrodomésticos, una heladera y una cocina. En ambas oportunidades tuve el mismo problema, a pesar de haberlas comprado en casas diferentes. Al llegar a casa tanto con la heladera como con la cocina, escucho a las personas que las llevaron decir: “no entran en el ascensor”. Vivo en un cuarto piso, pero mi edificio tiene tres entradas, o sea tres ascensores. No son todos iguales, pero uno de ellos es bastante ancho y la puerta se abre muy bien, por lo que les informo a estas personas de llevar lo comprado hasta donde está ese ascensor, y me dicen que no. Que ellos debían dejar lo comprado por mí en la dirección que figuraba en la boleta. Por supuesto que ahí se ve la poca voluntad de esta gente. Yo creo que si uno compra algo, la casa que lo vendió debería contemplar estas situaciones y dejar al comprador totalmente satisfecho con la compra realizada. Eso hace que uno los tenga en cuenta para una próxima vez. Pero no, todo lo contrario, uno compra algo y se compra también un menudo problema.
Estela Ríos