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Uno mete presión, otro cede terreno

Mariano Werner viene a ser como el Matías Rossi del 2012, cuando cambiaron el reglamento sobre la marcha para beneficiar a Ford y el Granadero le cedió un título seguro a Mauro Giallombardo.

Lunes 13 de Octubre de 2014

Mariano Werner viene a ser como el Matías Rossi del 2012, cuando cambiaron el reglamento sobre la marcha para beneficiar a Ford y el Granadero le cedió un título seguro a Mauro Giallombardo. El entrerriano dio el verdadero espectáculo ayer con el único Ford que se mostró competitivo en el año, el único que ganó en una temporada casi toda “chiva”. Pero así y todo, pese a su ímpetu y sus ganas, no pudo con el Chevrolet, en este caso el de Christian Ledesma. El entusiasmo del piloto del óvalo para buscarlo de principio al fin le dio brillo a una carrera opaca ayer en La Plata. Pero quedó claro, como en todo el calendario, que es una estrella fugaz de un campeonato a la medida del Moño. Mal que le pese a Facundo Ardusso, el único que parecía en condiciones de poner en duda esa condición, pero que a esta altura es consciente de que su Dodge parece tener techo. No tuvo con qué pelear y cedió su posición de escolta a manos del marplatense.

   Rossi dominó a piacere la clasificación pero no se pudo hacer con la serie más rápida de una anodina mañana. Es más, fue la más lenta. Entonces prefirió correr para asegurar puntos con el tercer puesto y ver qué hacían Ledesma y Werner adelante. Que casi le hacen un regalito en la primera de las cuatro largadas que tuvo la competencia, cuando se tocaron muchas veces en el afán del paranaense de hacerse de la punta por afuera, lo que motivó hasta una protesta de su equipo, que no prosperó.

   Pero lo mejor estuvo en el último relanzamiento, cuando Werner fue decidido a atacarlo a Ledesma, lo puso en apuros y debió pegarse en cada curva a la cuerda para que no lo sorprenda. Por eso ganó por menos de 2 décimas, superó a Ardusso en la Copa de Oro y le mete más presión a Rossi. Es que, entre los dos rivales, seguro el Granadero debe temer más al campeón 2007, porque parece claro que la Dodge del parejense no puede volver a ser lo competitiva del principio.

   Razones hay. Ardusso carga con 20 kilos más que ambos, y 40 más que los Chivos no ganadores. Por eso ayer se lo vio estancado desde la largada. Partió 8º, llegó 8º, sin poder nunca inquietar al 7º Agustín Canapino. Desde que ganó en Termas fue para atrás, pero además desde que ya no tiene la exclusividad en la atención de los motores de Fabián Giustozzi, aunque después de Rafaela, donde pudo ganar la etapa regular, le bajó el perfil a la polémica.

   Encima, los usuarios de Dodge coincidieron en que es el peor circuito para ellos, aunque Juan Marcos Angelini fue el único que dio cátedra.

   Rossi llegó a La Plata con el primer puesto asegurado y lo mismo pasará en Toay. Lo que más le conviene es que sus escoltas se turnen.

   Los 50 puntos que ahora le lleva a Ledesma lo vuelven a poner a resguardo, más allá de que la última de las tres citas que faltan otorgará 50% más de puntaje. Tiene malas experiencias como para relajarse, pero en el mismo Mouras donde en un accidente en la serie perdió la corona, dio un paso más hacia ella.

   La sombra de Ledesma se acrecentó, la de Ardusso se achicó, pero ambas siguen lejos.
 

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