Uno de los detenidos en Ecuador dijo que no mató a las mochileras
Muerte en Montañita. Se trata de Mina Ponce, el guardia comunal dueño de la "casa amarilla" donde supuestamente se cometió el doble crimen de las mendocinas.

Jueves 10 de Marzo de 2016

Uno de los detenidos por el doble crimen de las mochileras argentinas María José Coni y Marina Menegazzo, cometido en la localidad ecuatoriana de Montañita, asegura ahora que es inocente y que se hizo cargo del hecho por presión policial. Según su familia, que lo fue a ver a la cárcel, cree que dos narcos colombianos son verdaderamente los asesinos.

Se trata de Alberto Segundo Mina Ponce, un hombre moreno de 33 años que se desempeñaba como guardia urbano comunal de Montañita y en cuya vivienda, la conocida como "casa amarilla" supuestamente fueron asesinadas las jóvenes mendocinas.

Cuatro hermanas señalaron ayer que la novedosa versión sobre los hechos se las dio el detenido en la penitenciaria número 1 de Guayaquil, donde está alojado junto al otro acusado por el caso, Aurelio Eduardo Rodríguez, de 39, alias "El Rojo", cuyos familiares y vecinos también creen en su inocencia.

Las hermanas y un tío de Mina Ponce, quienes se identificaron como María, Tania, Dora, Patricia y Edison, respectivamente, dialogaron con la agencia oficial de noticias argentina Télam en Guayaquil. Lo hicieron en compañía del abogado que contrataron, Héctor Vanegas y Cortázar, en su extravagante estudio jurídico ubicado frente al parque Centenario de Guayaquil. Vanegas y Cortázar ya había anunciado el martes que pedirá la nulidad del proceso judicial.

Las dos primeras hermanas de Mina Ponce y la segunda abogada, Andrea Barone, se encargaron de explicar lo que les dijo él.

"Nosotros hablamos con él y nos confirma, como nosotros ya sabíamos, que es inocente porque no mató a las chicas. Cuando lo detuvieron los policías le dijeron: «Tu fuiste, tu fuiste», entonces esa presión le hizo confesar algo que no hizo", aseguró Tania sentada en uno de los sillones del estudio de Vanegas, entre medio de las hermanas María y Patricia.

La mujer vestida con blusa negra y blanca y una pollera dijo que el guardia barrial acusó a "dos colombianos que en diciembre pasado les decomisó droga" pero que no les pudo dar mayores de detalles porque "se sentían intimidadas por los guardias que estaban custodiando el encuentro".

"Mi hermano llegó hace cuatro años a Montañita como entrenador de fútbol por intermedio de un conocido pero eso no se dio. Mi mamá quería que se venga porque estaba sin trabajo pero luego le consiguieron el trabajo de guardia", señaló Tania.

Según la joven, "todos en Guayaquil dicen que (Ponce) es una persona caritativa, amable" y que "mucha gente" quiere ayudarlos por la situación que está pasando.

"Saben que mi hermano es inocente, no lo creen capaz de hacer algo así, sus amigos están organizando un torneo de fútbol para el domingo y recaudar fondos para cooperar con la causa de mi hermano", dijo Tania.

Para sus familiares, la policía está tapando a alguien y que el imputado de "asesinato" está amenazado, por lo que piden "que se haga Justicia".

En tanto, la abogada Barone contó que Vanegas oficializó formalmente la representación de Ponce y que mañana se encontrará con su flamante defendido

"Ponce fue presionado por la Policía para que se inculpara y recibió golpes cuando lo detuvieron. Hay un montón de situaciones que dan la pauta que podamos pedir la nulidad del proceso", afirmó la letrada tal cual había adelantado a Télam el abogado.

El martes el abogado Vanegas y Cortazar criticó, en una entrevista con Télam, las "inconsistencias" de la investigación y adelantó que "podría pedir la nulidad del proceso".

Una amiga chilena cree que a las chicas "las raptaron a la fuerza"

Renata Echave, la mochilera chilena que compartió los últimos días de vida de Marina Menegazzo (21) y María José Coni (22) en Montañita, dijo que a las chicas mendocinas “las tenían vistas, las tenían identificadas” y que ella cree que “las raptaron a la fuerza”. Agregó que ambas “estaban en una situación vulnerable porque tenían bajo presupuesto” y que “eran superrelajadas pero cuidadosas. No las vi ni drogadas, ni ebrias. Se veían sanas, tomaban muy poco”.
  Renata las conoció el 16 de febrero. “Ese día me acuerdo que nos contaron que les había gustado Montañita y  que por eso se habían quedado. Además, vendían ensalada de fruta y nos pidieron que les compráramos”.
  Mariana y María José vendían ensalada de frutas y empanadas  en la playa. Pedían dos dólares. En el hostel JN, donde se hospedaban, pagaban siete dólares diarios por la habitación. “Estaban en una situación vulnerable al estar tantos días allá con bajo presupuesto y solas. Yo creo que las tenían vistas, las tenían identificadas y las raptaron a la fuerza. Eran llamativas y Montañita es chico, ubican a todo el mundo”.
  Renata dijo que a Alberto Segundo Mina Ponce y Aurelio Eduardo Rodríguez, los detenidos por el homicidio, nunca los vio. “Habían argentinas que las veías pasadas de tragos y rodeadas de hombres, pero ellas nunca”. Renata las saludó por última vez el domingo 21, 24 horas antes del homicidio. La última noche fue, según ella, divertida. “Las vi caminando en la calle de los cocktails (centro del pueblo) y después nos volvimos a encontrar en una disco”, en alusión a Caña Grill, un bar de Montañita. “Las vi bailando relajadas y me contaron que ese día les había ido súper bien con la venta de las frutas. Como era sábado vendieron todo”.
  “Nunca nos contaron si les había pasado algo grave. Si hubieran estado asustadas nos habrían dicho algo pero yo no supe nada extraño”, expresó Renata.

Funcionaria polémica

La subsecretaria de Turismo de Ecuador, Cristina Rivadeneira, atribuyó las muertes al hecho de que las jóvenes argentinas viajasen de mochileras. “Yo lo que digo, yo soy mamá, a estas chicas seguro que les iba a pasar eso en cualquier lado porque de ahí se iban jalando (haciendo) dedo hasta Argentina (...) Les iba a pasar algo tarde o temprano”, dijo la funcionaria. En declaraciones en la feria de turismo ITB de Berlín, Alemania, Rivadeneira señaló que Montañita, la playa donde se cometieron los crímenes, “es un tema de drogas, de fiesta, donde no va el turista de alto gasto. Es más un turista argentino, chileno”.