Miércoles 16 de Marzo de 2016
Respecto a la unidad nacional que necesitamos y a la mayor seguridad que reclamamos los argentinos, creo conveniente reflexionar sobre lo que en relación a tales beneficios expuso el gran filósofo inglés John Locke, en su libro titulado "Segundo ensayo sobre el gobierno civil". Tal exposición dice lo siguiente: "Si el hombre es naturalmente libre; si, como se dijo, es señor absoluto de su persona y posesiones ¿por qué tiene que abandonar su libertad y su imperio para someterse al dominio y dirección de cualquier otro poder, como ser, el de un gobierno? Esto tiene una respuesta obvia. Pues porque hallándose el hombre en uso del derecho que le da el estado de naturaleza, resulta que su goce está expuesto a la invasión de los demás. Porque si no existieran la Justicia y la equidad para que lo amparen, él disfrutaría de sus bienes en un estado muy inestable, casi en zozobra, ya que viviría lleno de temores y de continuos peligros. Por esta razón debe unirse en sociedad con otros hombres, deseosos de vivir socialmente en mutua preservación de sus vidas, libertades y haciendas". Y esta afirmación tiene la siguiente explicación histórica. "Cuando se dio comienzo a las sociedades políticas, un número determinado de hombres compusieron, con el consentimiento de cada uno, una comunidad, e hicieron de ella un cuerpo único, con el poder de obrar en calidad de tal. Lo que sólo pudo ser posible por voluntad y determinación de la mayoría, pues siendo el consentimiento de los individuos que la componen lo que mueve a cualquier comunidad, y visto que un solo cuerpo sólo una dirección puede tomar, necesita que el cuerpo se mueva hacia donde lo conduzca la mayor fuerza, que es el consentimiento de la mayoría. De otra forma, no habría sido posible que existieran un cuerpo, ni una comunidad, ni que hubiera unidad en el consentimiento de cada individuo perteneciente a ella".
Daniel E. Chávez / DNI 12.161.930