Martes 25 de Noviembre de 2008
"En América latina y el Caribe hay dos millones de casos anuales de abuso sexual en el entorno familiar, es decir, son 228 casos promedio por hora", aseguró ayer Nils Kastberg, director regional del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
El funcionario ponderó ayer que el III Congreso sobre Explotación Sexual infantil, que comenzará hoy en Brasil, haya aceptado ampliar su mirada al entorno familiar. "Cada año en la región, 80 mil menores de 18 años mueren por violencia interfamiliar, en muchos casos con impunidad. Imagínese si fuese al revés, si cada año hubiera 80 mil adultos muertos por adolescentes, ¿No estaría esa noticia en la tapa de todos los diarios?", reflexionó.
Kastberg se encuentra en Río de Janeiro, Brasil, donde participará en su calidad de representante de Unicef en el encuentro internacional contra la explotación sexual y comercial de niños, niñas y adolescentes.
El cónclave reunirá a más de tres mil participantes de los cinco continentes y a unos 300 adolescentes.
El tema será la "Garantía de Derechos de Niñas, Niños y del Adolescente y su Protección contra la Explotación Sexual". Se estima que la reunión será un escenario único para establecer una agenda mundial ante las nuevas dimensiones del problema que abarca también al ambiente familiar.
Kastberg reveló ayer que el mayor abuso sexual en la infancia se da en el entorno familiar, y en tal sentido dijo que "afortunadamente esta vez hemos logrado una ampliación de los temas tratados en los dos congresos anteriores, en los que se soslayó el entorno familiar".
Pero el nuevo encuentro "si bien incluirá este enfoque, tratará de sacar a luz todos los elementos que incluyen la explotación, el primero de ellos es la familia", explicó.
"Estamos logrando romper el silencio y destapar la olla. En el Caribe angloparlante, el 44% de los casos de violencia sexual familiar es contra niñas y más del 33% contra niños. Y estamos mal en toda América latina: tenemos un 19% de embarazo adolescente contra un 12 registrado en el mundo", amplió.
Al respecto, ponderó la labor que en Brasil llevó a cabo la senadora Patricia Saboya, quien "visitó 600 ciudades para investigar por la noche dónde se estaba dando la prostitución de niñas, lo que ayudó a poner el dedo en la llaga, a darse cuenta", dijo.
Según Kastberg, "los grandes ámbitos de la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes son cinco: familia, escuela, otras instituciones, la calle y el trabajo infantil, pero los más amplios niveles de explotación se dan en la familia y en la escuela".
El machismo. Requerido acerca de cómo podrían las conclusiones influir y modificar un comportamiento patológico que se da puertas adentro de una casa, el funcionario sostuvo que "hay que cambiar la mentalidad y ésa es la gran cuestión". "El gran problema es el machismo. La glorificación del machismo desencadena todos estos males, pero es posible revertir la situación, por ejemplo, con educación sexual", indicó.
"Algunas medidas empiezan en el ámbito familiar: si una madre le dice a su hija que no debe dejarse tocar, esa niña estará diez veces mejor protegida. La educación sexual no es para que una nena se lance a tener sexo, sino para que esté protegida", explicó. (Télam)