Una vida militante
Hace una semana, partió Tomás Colman, un militante peronista de ley, siempre al pie del cañón, con pasión, con convicción y esperanza siempre renovada. Solía contar a veces cuando nos juntábamos que...

Miércoles 23 de Diciembre de 2015

Hace una semana, partió Tomás Colman, un militante peronista de ley, siempre al pie del cañón, con pasión, con convicción y esperanza siempre renovada. Solía contar a veces cuando nos juntábamos que una vez su abuela, en el septiembre negro del 55, lo tomó del brazo, tenía 11 ó 12 años y se incorporaron a una manifestación que unas cuadras más adelante se encontró con miles de compañeros de la zona norte, que Carmelo Coraza condujo al centro, por lealtad a Perón y a su gobierno. Muchos años después, en los 80, ya adulto, como una tarea más de su compromiso con la comunidad, la historia lo encuentra como presidente de la Cooperadora del Hospital de Niños Zona Norte, del Parque Alem, y como tal les propone a sus compañeros el anhelo de instalar la internación en el hospital. Le dijeron que era casi imposible y el les recordó, como decía Evita que "donde hay una necesidad hay un derecho". Se asesoró sobre la posibilidad técnica de la instalación de la internación y le dijeron que era factible. A partir de ese momento, cada vez que veía al ministro de Salud Pública provincial le reclamaba la obra. Un día el ministro, cansado de la insistencia, le dijo que para concretar la obra hacía falta que 40 personas se comprometieran a trabajar seis meses gratis. Tomasito no se amilanó y a los dos meses se fue a Santa Fe y le puso sobre el escritorio el listado de 40 hombres y mujeres con la firma de los que asumían el compromiso solidario y le dijo: "Ahora el compromiso es sólo tuyo". Su convicción y labor militante hicieron que los únicos privilegiados de la zona Norte de la ciudad tengan para siempre internación hospitalaria. Tomas Colman, la tarea ha sido cumplida, descansa en paz; tus sueños, son nuestros sueños. Hasta siempre, compañero.

Oscar Cánepa / DNI 7.685.765