Una vida acabada por la violencia atroz de los años 70
El destino del sacerdote Carlos Mugica estuvo ligado a la convulsión argentina de los 70.

Domingo 11 de Mayo de 2014

El destino del sacerdote Carlos Mugica estuvo ligado a la convulsión argentina de los 70.

   “Tengo los días contados. Sé que me van a matar y será López Rega. No me importa, lo único que no quiero (es) que le carguen el crimen a otros”, le confió a su hermano Alejandro. Recibió 14 balazos de parte de un banda dirigida por el sicario Rodolfo Eduardo Almirón.

   En 1984, Juan Carlos Juncos confesó frente al juez Eduardo Hernández Agramonte que López Rega le había pagado una suma cercana a los 10.000 dólares para matar “a ese curita que lo perjudicaba políticamente”.

   En 1966 Mugica había estado al frente de grupos misioneros estudiantiles en el Norte de Santa Fe, uno de los cuales integraban tres estudiantes del Nacional Buenos Aires: Gustavo Ramus, Fernando Abal Medina y Mario Eduardo Firmenich.

   Esos estudiantes fundan años después Montoneros, organización que se presenta en sociedad con el secuestro del ex dictador Pedro Eugenio Aramburu cuyo cadáver aparece el 16 de julio de 1970. Abal Medina y Ramus mueren en una emboscada en el conurbano bonaerense en setiembre de 1970. El cura de Retiro pronuncia un discurso en homenaje a los jóvenes caídos que las autoridades militares no toleran.

   Con el retorno de Perón, Mugica comenzó a plantear diferencias con Montoneros, las que se profundizaron, por entender que “no podía proseguir la lucha armada si el líder de los trabajadores es quien gobierna el país”.

   Pocos días antes de su asesinato, la revista de la derecha peronista “El Caudillo” le publicó un reportaje en el que Mujica decía que “los Montoneros me condenaron a muerte”.