Martes 18 de Junio de 2013
El señor De Narváez sostuvo una verdad a medias: dijo que el programa de ayuda a la niñez era un logro de los K (decreto Nº 1602/09, del Poder Ejecutivo de la Nación, es decir en 2009). Medio error, ya que la idea nace de un programa de Elisa Carrió llamado Ingreso Ciudadano para la Niñez (Incini) en 1997 y era en mayor medida solventado por el impuesto a las rentas financieras y no con dinero de la Caja de Jubilaciones. Dice toda la verdad cuando refiere a que el programa actual es por decreto, que puede ser anulado por la voluntad del PE y que en el caso de sancionarse por ley tendría más estabilidad. Además no sería expoliativo de los ahorros de los trabajadores que deberían estar reservados para asegurar su vejez. En este momento los abuelos solventan este plan, además de computadoras para niños y saqueos para otros fines. Piensen los trabajadores que su dinero se lo quitan de sus años de vejez. Vale la pena recordar dos proverbios españoles: “Si las barbas del vecino ves afeitar, pon la tuyas a remojar” y “al que se viste de ajeno en la calle lo desnudan”.
René Fernández / DNI 5.980.688