Una trayectoria intachable
Finalmente el doctor Carlos Fayt, juez de la Suprema Corte, no está más en su cargo. Cesó su labor como magistrado, donde supo volcar en la misma, responsabilidad, eficiencia y una intachable conducta...

Sábado 19 de Diciembre de 2015

Finalmente el doctor Carlos Fayt, juez de la Suprema Corte, no está más en su cargo. Cesó su labor como magistrado, donde supo volcar en la misma, responsabilidad, eficiencia y una intachable conducta, digna de imitar. He lamentado mucho las humillaciones en las que se vio envuelto y la obsesión del gobierno anterior por la renuncia que esperaban con real obsesión, usando todo tipo de alternativas para debilitarlo en el más amplio sentido. Realmente fue lamentable como indigno, escuchar o leer por las desagradables situaciones que debió pasar. Su honradez y su esmero, pareció haber caído para el kirchnerismo en saco roto, sin dudas nunca de esto se valoró ni se tuvo en cuenta. El término valores, no corre por el mismo carril para todos. Aturdidos por el poder y una meta obsesiva, lo demás pasaba por los interesados en su retiro, a que se fuera de una vez y nada más. Ni siquiera apuntar a una forma más digna, cabía en el objetivo de algunos empecinados. Fue vergonzoso el accionar que se impulsó para una persona que dejó en su vocación de ejercer, la mayor transparencia y ahínco. No obstante fuimos y somos mayoría los que hemos sabido apreciar todo cuanto el doctor Fayt supo plasmar en su tarea. Realmente por momentos sentía impotencia por cómo se manejó esta cuestión. La falta de respeto fue indignante y la consideración brilló por su ausencia. Así y todo, el reconocimiento de muchos ciudadanos hacia su persona es un hecho. También lo es la manera que el magistrado supo separar las cosas, priorizando una conducta, desde el momento que le aceptó al ex presidente Raúl Alfonsín, el ofrecimiento de integrar el máximo Tribunal. No son pocos los que recuerdan que Fayt le expresó al ex mandatario, que su línea telefónica desde ese instante, no estaría a su disposición. Presumo cuánto valoró Alfonsín estas palabras. Cuánta tranquilidad le habrán dado las mismas, porque las trasciende, sin duda. Mostró lo que debía ser y lo llevó adelante. Después de haber vivido el país conductas de corrupción que nos han salpicado como sociedad y como república, de no pocos políticos, jueces, funcionarios, entre otros, si la manera de ver de Fayt hubiera sido coincidente con quienes han ejercido poder por años, la realidad sería como la que nos merecemos y necesitamos. Si bien aún queda gente ejerciendo poder obviando pasos importantes confiada en la impunidad, respaldos que tienen oculto y denuncias en ciertas áreas que caen en aparente saco roto, cada vez es más la gente que lucha con fuerza por sus derechos más legítimos hasta el final, medios comprometidos a escuchar y difundir lo inaceptable, como más cooperación y conciencia hacia lo inadmisible. Las herramientas y recursos para que lo gris u oscuro sea un recuerdo amargo, nos convoca a todos, diariamente. De ahí que el diálogo y el espacio, no sólo entre las distintas fuerzas y partidos, lo que es un avance maravilloso, se torne indispensable. Sin dudas es el comienzo inteligente, para un crecimiento maduro y vislumbrar notables avances.

DNI 14.510.012