Una tarde desagradable
El domingo pasado concurrí a pasar la tarde al balneario La Florida. Luego de pagar los cinco pesos
de entrada, notamos al acomodarnos que no podíamos hablar sin tener que gritar con las personas que
teníamos al lado, producto de la música a un volumen ensordecedor y además por la mala calidad de
los parlantes de una agudeza insoportable. Para rematar la mala experiencia, a eso de las 18
apareció alguien que teóricamente venía a animar la tarde, con lo cual a la música se le sumaban
los gritos de este señor que transformaron una tarde de descanso en algo muy desagradable.
Jueves 18 de Diciembre de 2008
El domingo pasado concurrí a pasar la tarde al balneario La Florida. Luego de pagar los cinco pesos de entrada, notamos al acomodarnos que no podíamos hablar sin tener que gritar con las personas que teníamos al lado, producto de la música a un volumen ensordecedor y además por la mala calidad de los parlantes de una agudeza insoportable. Para rematar la mala experiencia, a eso de las 18 apareció alguien que teóricamente venía a animar la tarde, con lo cual a la música se le sumaban los gritos de este señor que transformaron una tarde de descanso en algo muy desagradable.
Cristian Wouters, cristianfw@gmail.com