Una secuencia muy confusa

Domingo 21 de Junio de 2009

Con el acta preventiva donde se asentó el episodio dada por falsa, quedó de manifiesto lo evidente. En el Renault 18 viajaban Fabio Lunardelli al volante y a su lado Carlos Fiordellino. En el asiento trasero, atrás del delincuente, iba el Polaco Ariel García. La versión oficial sostiene que, mientras el agente Sebastián Canavo se bajaba del móvil y caminaba hacia el remís, García descendió por la puerta posterior derecha y se cubrió a los tiros corriendo hacia la Circunvalación. La secuencia duró unos 30 segundos.

En las fotos registradas ese día por LaCapital puede observarse el cuerpo de García a unos 10 metros del Renault 18. Pocos segundos más tarde Lunardelli caía mortalmente herido tras recibir una ráfaga de la FMK3. A él se lo presentó como un ladrón "limpio" y "nuevito en el mundo del delito", algo que su familia desmintió desde un primer momento.

Sin elementos. Se dijo que Lunardelli había enfrentado a la patrulla con una granada en una mano y una pistola en la otra. El juez no pudo "dar por cierta" su participación en el robo frustrado y descartó que enfrentara a los policías.

La medida frustrada dejó para otra ocasión el echar luz sobre las dudas de un caso resonante y oscuro. Poder determinar qué conducta adoptó Lunardelli ante los vigilantes y en que circunstancia cayó baleado. Ni siquiera se tiene claro en qué posición estaba al momento de recibir la ráfaga de la FMK3. ¿Cómo abrió la puerta del auto si llevaba una granada en una mano y una pistola en la otra?