Una roca aplastó un auto y mató a cuatro integrantes de una familia
El bloque de varias toneladas cayó en la ruta 40 cuando pasaban los viajeros, oriundos de San Juan. El accidente ocurrió en la cuesta de Miranda, en La Rioja. La región es castigada por fuertes tormentas.

Sábado 26 de Febrero de 2011

Los cuatro integrantes de una familia de San Juan fallecieron anteanoche en una ruta de La Rioja, cuando una enorme roca se desprendió de una montaña y aplastó el automóvil en que viajaban, informó la policía.
  El hecho, reportado ayer a la mañana, ocurrió a las 22 de anteayer, a 500 metros de un campamento de Vialidad provincial conocido como Cachiyuyal, sobre la ruta nacional 40 que une la cuesta de Miranda con el pueblo homónimo, a unos 200 kilómetros al oeste de la ciudad de San Juan.
  Según se informó, la familia era oriunda de Jachal, San Juan, y estaba integrada por José Bernardo Leiva, de 56 años; su mujer Susana Beatriz Olivera, de la misma edad; la hija de ambos, Daiana Evelyn Leiva, de 18 años, y su novio, Alberto Mauricio Tejada, de 25.
  Todos viajaban en un Chevrolet Corsa por la cuesta, cuando una roca de tres metros de diámetro y varias toneladas de peso se desprendió del cerro y les cayó encima.
  Según fuentes consignadas por el diario Chilecito, todos murieron por aplastamiento.
  Aparentemente, la roca se desprendió como parte de los derrumbes que se han detectado en varios cerros de La Rioja a raíz de las intensas y prolongadas lluvias en la región.
  Personal de bomberos, Defensa Civil y de la policía, bajo las órdenes del juzgado de Instrucción de Chilecito, trabajaron en el lugar por más de seis horas para rescatar los cuerpos de las víctimas.
  En el lugar se pudo apreciar una frenada de más de cinco metros de extensión, y otras rocas esparcidas por la ruta a lo largo de unos 30 metros.
  La familia estaba viajando hacia Chilecito para que Daiana se radicara en la ciudad para iniciar estudios universitarios.
  En el vehículo llevaban un televisor, un mini componente, parlantes, una computadora, ropa, una mesa de camping, un anafe y un ventilador de techo, además de documentación y una carpeta con certificados de estudio.
  Los cuerpos fueron trasladados a la morgue judicial.

Otra víctima en Salta. También por las intensas lluvias, en Salta, unos 30 policías y bomberos buscan a un hombre, identificado como Ceferino Díaz, a quien anteayer se le perdió el rastro tras ser arrastrado por la fuerte correntada del río Las Conchas.
  Fuentes policiales dijeron que el hombre quedó atrapado en un islote formado por la creciente y que cuando intentó cruzar el curso de agua, sacándose la ropa y atándose a una soga, fue arrastrado por el caudal.
  “Nosotros encontramos la ropa seca en la orilla, y la soga estaba enredada en un tronco”, indicó el comisario inspector de la Unidad Regional de Cafayate, Rolando Burgos.
  En esta provincia, los desbordes del río Las Conchas y los derrumbes provocados por las precipitaciones en la Quebrada del mismo nombre ocasionaron daños a la ruta nacional 68, sobre todo en los sectores conocidos como La Yesera y El Sapo.
  La correntada ya se llevó un tramo de 100 metros de camino en el kilómetro 31, mientras que el tránsito vehicular estaba interrumpido en el kilómetro 34 a raíz de derrumbes parciales de los cerros que cayeron sobre la cinta asfáltica.
  Allí, la situación que se agravó con la crecida del río Las Conchas, que arrasó con un trecho del camino de unos 50 metros.
  En La Rioja, el gobierno de Luis Beder Herrera convocó a un comité de emergencia, para acercar ayuda a más de 200 personas que fueron llevadas a cuatro centros de evacuados habilitados en la capital provincial por el temporal.
  Los inconvenientes más importantes se produjeron en los barrios suburbanos de Chilecito, en la localidad de Patquía Viejo y en Malanzán.
  En la capital provincial, donde en cinco horas cayeron más de 100 milímetros de agua, unas 500 familias fueron asistidas con frazadas, colchones y plásticos.
  En barrios de construcción más reciente, ubicados al sur y este de la ciudad, los bomberos tuvieron que desagotar algunas viviendas que llegaron a tener hasta 70 centímetros de agua en su interior.
  En la localidad llanista de Patquía Viejo, a 70 kilómetros de la capital, el desborde de un embalse destruyó una decena de casas.
  Y en el oeste, en la localidad de Villa Unión, a unos 280 kilómetros de la capital, unas 80 familias resultaron seriamente afectadas.
  Mientras tanto, Vialidad provincial trabajaba para liberar caminos y rutas de montaña por desprendimientos del terreno.
  Ayer, las principales rutas de la provincia estaban transitables, salvo la nacional 40.
  Según datos meteorológicos, las precipitaciones seguirán durante el fin de semana. l (DyN)