Jueves 30 de Agosto de 2012
Pedir una reforma constitucional en momentos en donde el país no está sereno me parece tan poco lógico como cambiar las reglas del juego en medio de una partida. El país vive conflictos que quitan serenidad a una formación de reglas que deben ser mantenidas en el tiempo, y no un instrumento del poder de turno. Tenemos funcionarios sospechados de corrupción que remueven a los estratos judiciales. Una pérdida real del federalismo al hacer que las provincias dependan de la obediencia al poder central para sobrevivir económicamente. Una pérdida de la estructura democrática del partido gobernante al obligar a colocar candidatos en las provincias por parte del jefe del partido y no en selección por los afiliados. Una pelea mediática y de presiones entre gobiernos de provincia y el poder central. Uso exclusivo de los medios de prensa estatales por el partido gobernante. No se puede pensar sereno en estas condiciones. Y me quedo corto pero el espacio me falta para poner todo.
René Fernández
DNI 5.980.688
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