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Una prueba de ADN logró dar con el supuesto asesino de un gendarme

La situación procesal de un hombre acusado de matar a un gendarme retirado en un frustrado asalto se complicó en forma ostensible. Ocurre que una pericia de ADN determinó que el perfil genético de Roberto Martín O., un jardinero de 38 años...

Viernes 26 de Septiembre de 2014

La situación procesal de un hombre acusado de matar a un gendarme retirado en un frustrado asalto se complicó en forma ostensible. Ocurre que una pericia de ADN determinó que el perfil genético de Roberto Martín O., un jardinero de 38 años imputado de haber asesinado cinco meses atrás al gendarme retirado Ubaldo Miranda, frente al comercio de electrodomésticos donde la víctima cubría un servicio de vigilancia, coincide con las manchas de sangre levantadas de la escena del hecho. En abril pasado, el juez penal José Luis Suárez había revocado la prisión preventiva impuesta al acusado ante la falta de evidencias suficientes para acusarlo, pero ante esta nueva prueba ordenó su detención y hoy se realizará una nueva audiencia imputativa.

A los tiros. Cerca de las 17.50 del 21 de abril pasado Ubaldo Miranda, suboficial mayor retirado de Gendarmería Nacional, custodiaba "Casa Marcelo", un comercio dedicado a la venta de electrodomésticos y muebles en Biedma y Cafferata. Estaba vestido de civil y portaba una pistola Bersa calibre 380. Según la reconstrucción que realizó el fiscal Pablo Pinto, a esa hora llegaron dos hombres en motos. El acusado en una Yamaha Cripton negra que estacionó sobre calle Biedma. Su acompañante (prófugo y sin identificar) en una Yamaha YBR roja que detuvo sobre Cafferata.

Tras ello Roberto O. se encaminó con un revólver calibre 38 largo hacia el negocio con la intención de concretar un asalto. Pero su propósito se frustró cuando Miranda le salió al paso. En ese momento, según el fiscal, hubo un intercambio de disparos entre el maleante y el suboficial, quien recibió tres balazos que fueron fatales.

Al hospital. Sin concretar el atraco Roberto O. escapó por calle Biedma en la moto en la que había llegado. Pero poco después ingresó a la guardia del hospital Roque Sáenz Peña con un balazo en la zona inguinal. Dijo ser un remisero que había sido asaltado cuando llevaba en un Renault 12 a dos pasajeros hasta Salvá al 6000. Según el fiscal, explicó que le pidió a un vecino que se contactara con el padre y éste lo llevó al hospital.

En el marco de la pesquisa, el fiscal Pinto ordenó que el imputado sea sometido a una prueba de ADN. Entonces una muestra de sangre de Roberto O. fue analizada en Santa Fe y la pericia determinó que el perfil coincide con las manchas de sangre halladas en la escena del crimen.

En la filmación original del hecho, el mismo quedó registrado a las 17.52 y la defensora pública María Melania Carrara objetó la proximidad entre el horario del hecho y el arribo del acusado herido al hospital Roque Sáenz Peña. "El oficial Cristian Acosta (quien era segundo jefe de Homicidios) señaló que Roberto O. ingresó al hospital a las 17.50. Por lo tanto no coincide con el horario del hecho que aparece en el video", afirmó la defensora.

Sin embargo, el abogado querellante Marcos Cella (representa a la esposa de la víctima) sostuvo que en realidad existió esa proximidad entre el horario del hecho registrado por la videocámara del comercio y la llegada de Roberto O. al hospital Roque Sáenz Peña. "Estaba descalibrado el horario en la cámara de video del negocio, dijeron los dueños del local", afirmó.

Además, Cella señaló que los vecinos de la zona donde Roberto O. presuntamente fue asaltado dijeron que no había existido el atraco al remisero y "nadie del barrio llamó al 911 para denunciar el supuesto robo".

Diferencias. En el contexto del debate penal, la defensora puso enfásis en el casco blanco que supuestamente tenía puesto Roberto O. cuando llegó al negocio y que la ex pareja del acusado entregó a la policía que allanó su casa; también objetó el secuestro de la ropa que llevaba el imputado cuando ingresó al hospital y que según el fiscal eran las mismas que vestía cuando llegó al comercio; y sostuvo que dos mujeres que presenciaron el suceso dijeron que el agresor tenía una vestimenta diferente a la incautada.

Por su parte, Cella y un allegado de la pesquisa dijeron saber que la defensora presentará un recurso de hábeas corpus ya que, a su entender, no se puede "volver a detener" a una persona acusada por el mismo delito. Lo cierto es que hoy a las 10 se realizará una audiencia en la que el abogado querellante pedirá la revisión de la medida cautelar dispuesta por el juez Suárez. Según el letrado, Roberto O. deberá ser imputado de homicidio criminis causa (cometido para ocultar otro delito) en concurso con robo calificado, un delito que prevé la pena de prisión perpetua.

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