Miércoles 30 de Junio de 2010
Nuevamente los obispos asombran con sus propuestas. Anteriormente sugiriendo tratar a los homosexuales psicológicamente, desconociendo que en la naturaleza existe alrededor de un 17 por ciento de homosexualidad, cualquiera sea la especie, desde un insecto al homo sapiens. Ahora proponen un plebiscito para que la población decida qué derecho les otorga o no. Es un progreso, antes los quemaban en la hoguera, jamás se arrepintieron. Opino que deberían practicar su fe en sus templos como otras religiones sin imponérsela al resto de la sociedad. El testigo de Jehová no se hará transfusiones de sangre, el mormón no beberá alcohol ni fumará, el judío no comerá cerdo y el católico no usará preservativo, no abortará, no se divorciará, etcétera. De lo contrario, nos obliga a proponer un plebiscito para que la ciudadanía decida si los curas deben casarse o no.
Eduardo Aguilar,
eduardoaguilarros@yahoo