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Una primavera rosarina multitudinaria, diversa y rigurosamente vigilada

El domingo soleado y las múltiples propuestas en espacios públicos invitaron a jóvenes y familias enteras a copar la franja costera, desde la cabecera del puente a Victoria hasta el parque Urquiza.

Lunes 22 de Septiembre de 2014

Hubo rondas de mate, cumbia, rock, picadito y destrezas de bikers, skaters y rollers. Pero, por sobre todo eso hubo mucha, mucha gente. Con un clima excelente y en un día feriado, los festejos por la llegada de la primavera fueron multitudinarios. La costanera norte y los parques se mostraron repletos hasta entrada la tarde, tanto de grupos de jóvenes como de familias enteras que buscaron disfrutar del aire libre. Desde el municipio estimaron que más de 150 mil personas se movilizaron a los espacios públicos para darle la bienvenida a la estación verde. Y hubo estrictos operativos de tránsito y de control de venta de alcohol. No obstante, para regresar en transporte público hubo que armarse de paciencia.

Para el secretario de Control del municipio, Pablo Seghezzo, el saldo de la jornada fue auspicioso. "Fue un muy buen día de convivencia", evaluó entrada la tarde y en medio de uno de los operativos de tránsito desplegados en avenida del Huerto y San Martín.

El trabajo de más de 400 agentes municipales, de la policía provincial y de las fuerzas nacionales de seguridad había empezado mucho antes. Desde muy temprano, agentes de las áreas de inspección del municipio y de la Prefectura se instalaron sobre el inicio de la rampa Catalunya, en Carrasco y Perdriel, para recibir a los madrugadores, pibes que llegaron a la costa ni bien salieron del boliche.

Efectivos de la Guardia Urbana Municipal (GUM) y Prefectura se encargaron de revisar los baúles de los automóviles, heladeritas y mochilas en búsqueda de bebidas alcohólicas. Y, pasadas las 18, desecharon numerosas botellas de cerveza, fernet, cajitas de vino, vodka y whisky, "casi como para poner un bar", graficó una pareja de agentes. De todos modos , aclararon que el decomiso fue menor al de años anteriores. Y lo mismo ocurrió en ambos accesos a La Florida o en los galpones de la Franja Joven del río, en la costanera central de la ciudad.

Gorra y pelota. Durante gran parte de la jornada muchísimos grupos de jóvenes, de infaltable gorra y pelota bajo el brazo, transitaron por la avenida Colombres. Los bares y los bancos de la rambla Catalunya estaban repletos y por las boleterías del balneario municipal pasaron unas 6 mil personas.

Un duelo de DJ's, una clase abierta de crossfit y la elección de la reina de la primavera fueron las actividades más disfrutadas del encuentro, que convocó mayoritariamente a adolescentes.

Pero la costanera norte no fue el único lugar convocante: en la cabecera del puente a Victoria casi no había espacio para un auto más, el bar de Costa Alta tenía la mayoría de sus mesas llenas y, aunque todavía la temporada de lanchas no se inauguró oficialmente, dos gomones hicieron varios viajes repletos hasta Isla Verde.

En el parque Sunchales y el de Las Colectividades se imponían las rondas de mate, reposeras, mesitas y hasta carpitas playeras llenaban el verde. El Urquiza y el Independencia también estaban colmados.

Aunque, sin ninguna duda, el España, los galpones de la franja costera y el Parque Nacional a la Bandera fueron los que atrajeron masivamente a los más jóvenes: concursos de bandas de rock, radio abierta, artes urbanas y demostraciones de bikers, skaters y rollers fueron apenas parte del menú ofrecido en el complejo de antiguos depósitos portuarios.

Mientras que frente al Monumento sonaba a pura cumbia con El Villano o las letras filosas de El Mató a un Policía Motorizado o Científicos del Palo. Según calculaban los organizadores, unas 35 mil personas coreaban bajo el escenario.

Pasadas las 18, chicos y grandes empezaron a pensar en la vuelta a casa. Sin embargo no fue una tarea fácil: los taxis escaseaban y las paradas de colectivos más cercanas a la costa exhibían nutridas colas de personas aguardando regresar. Los letreros luminosos de las paradas inteligentes indicaban esperas de hasta más de 40 minutos para algunas líneas. El festejo había terminado.

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